1. Internet y sus relaciones II


    Fecha: 13/09/2017, Categorías: BDSM Sexo con Maduras Masturbación Autor: Escritordebondage, Fuente: xHamster

    ... limpia y planchada. María José tenía 40 años, y se parecía bastante a Susana, aunque en vez de llevar el cabello largo prefería una melenita corta por encima de los hombros y con las puntas hacia dentro. Al igual que los de su hija, sus ojos eran grandes y negros, sus labios gruesos y su tez clara. Sus pechos eran algo más abundantes, y a diferencia de Susana, María José tenía algo de barriguita, un culo más prominente y unos muslos carnosos y mazizos. La mamá dejó la ropa sobre la silla del dormitorio y sus ojos se posaron en las braguitas que descansaban sobre el suelo. No recordaba que su hija tuviese tanguitas tan pequeños. Lo cogió y lo estiró entre sus dedos. Era diminuto y muy sexy. Enrojeció. Ella jamás se habría atrevido a comprarse algo así y mucho menos a ponerselo. No cabía duda de que su hija tenía menos vergüenza que ella. Volvió a dejar las braguitas tal y como estaban, sobre el suelo y fue entonces cuando se fijó en el montón de folios que descansaban a la cabecera de la cama. No era algo inusual en Susana el tener apuntes apilados allí, pues a veces estudiaba semi-tumbada, pero aquello no eran apuntes, sino folios impresos y en la parte superior del primero María José distinguió claramente una cara de mujer con un pene en la boca. Atónita y confundida, la mamá se acercó y hojeó algunas hojas. ¡Dios Santo!, se dijo, ¡Son relatos pornográficos!. No podía creerlo. Susana era una chica tan normal...Entonces se dio cuenta de que el ruido de la ducha había ...
    ... cesado. Dejó los papeles como estaban y volviendo a coger la ropa planchada abandonó apresuradamente la habitación. No quería dejar pruebas de que había estado en la habitación de su hija.Susana no notó nada. Tenía demasiada prisa para apreciar pequeños detalles. Abrió el armario y de uno de los cajones sacó unas braguitas rosas de tela y un sostén a juego. Se los puso. Después eligió una falda marrón, larga, una camisetilla, un jersey de punto negro, con florecitas de colores y unos calcetines de punto largo para ponerse con sus botas de piel. Una vez vestida recogió la habitación, cuidandose de meter los relatos en el fondo de un cajón de su escritorio. Sabía que a su madre le iba a sorprender encontrar el tanga de Ruth en el cesto de la ropa sucia, así que hizo un ovillo con él y lo guardó en el mismo cajón que los relatos. Tendría que lavarlo a mano y secarlo sobre el radiador de la habitación. Miró el reloj. Las doce menos diez. Iba a llegar tarde. Se apresuró al cuarto de baño y se retocó ligeramente. Después se aplicó unas gotas de "Miracle" y bajó corriendo a la cocina.Buenos dias, mamá –dijo apresuradamente- me voy al centro comercial. He quedado con Tami.Buenos díasMaría José le lanzó a su hija una mirada extraña, su cabeza aún digiriendo lo que había visto en la habitación de la joven. Susana no se dio cuenta.¿Vas a volver para comer?No lo sé. A lo mejor nos tomamos algo allí. Te doy un toque y te digo.De acuerdo.Mientras hablaba, Susana se preparó un vaso de leche con ...
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