1. Mi madre, mi primer amor y mi primera mujer poseida por mi. Primera parte


    Fecha: 13/01/2018, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues

    ... minutos mi madre regresó, por cierto guapísima pues se había duchado, peinado y pintado. Además se había perfumado y desprendía un aroma tentador. Si con esos estímulos mi pene no respondía........................ . Me dijo tranquilo y piensa en lo que más te excite en este mundo, alguna chica te gustará en especial o alguna artista o cantante de moda, de esas que gustan tanto a los chicos. Anda dime quién te gusta. Yo pensaba en ella y en la visión de su culo , esa visión que me tenía obsesionado desde que era pequeño y podía entonces disfrutar durante los breves segundos en que ella se levantaba de la cama y se quitaba el camisón para vestirse. Anda, repitio dímelo, y yo le conteste mamá es que me da mucha vergüenza decírtelo, es que no puedo. Hijo dímelo . No puedo me da mucha vergüenza repetí. Pero ella volvió a pedirmelo con una voz seductora. Yo le conteste, pero si te lo digo me prometes que no te enfadaras. Ella, que debía estar presa de curiosidad por saber quien me gustaba, me lo prometió, y yo entonces le conté con voz entrecortada e invadido todo mi cuerpo de una extraña excitación que lo que más deseaba es volver a ver su precioso culito del que estaba locamente enamorado desde niño. Ella olvidó su promesa y me dio un bofetón. Vete a tu cuarto y no salgas de allí en todo el día, me dijo. Me fui y en mi cama lloré amargamente, y me decía a mi mismo que no se lo tenía que haber contado. Me aterraba perder el cariño y el amor de mi madre y que no me volviese a ...
    ... querer y me viese como un monstruo depravado, pues mi madre había recibido una educación religiosa y tradicional en la que ciertos pecados como el incesto no tenían perdón. Además también me preocupaba el hecho de no haber tenido una erección pese al gran estimulo que una hembra como mi madre suponía para un macho normal. Cualquier hombre viendo a mi madre como yo la acababa de ver hubiese tenido una erección inmediata. Sería yo de esa clase de impotentes que pueden tener una erección en soledad pero no la logran en presencia de una mujer y por lo tanto nunca pueden realizar el acto sexual con penetración. Incluso pensé en ir con una puta para comprobarlo, pero era yo muy joven y seguramente ninguna querría ir conmigo, o sí querrían, pues ellas lo hacen sólo por dinero, pero yo no quería hacer el amor pagando sino con alguien que me quisiese de verdad. Luego me tranquilicé un poco al pensar que yo si tenía erecciones cuando veía chicas por la calle o cuando veía películas o fotos, o cuando veía a veces a mi madre por la casa y tenía que ir al baño para masturbarme. Pero luego pensé que en esas ocasiones, en realidad no estaba con una mujer y me volvió a aterrar la idea de ser impotente en presencia de una hembra. Transcurridas unas dos horas, mi madre abrió la puertea de mi cuarto y vino hasta mi cama. Me dio un beso muy tierno y me dijo: Perdóname hijo, te dije que no me enfadaría, tu confiaste en mí y me contaste algo muy intimo que me dejo desconcertada, y reaccioné mal y te ...
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