1. El Culo soñado, a su servicio...


    Fecha: 25/01/2018, Categorías: Sexo con Maduras Primera Vez Lesbianas Autor: bakanxxx, Fuente: xHamster

    Mi nombre es Mariana, tengo 36 años y soy publicista. Escribo para contarles una experiencia que cambio mi vida.El año pasado llegue a mi oficina y el teléfono estaba descompuesto. Como dueña y única empleada de una agencia en ciernes, eso era atroz, así que llame por celular a un técnico. Media hora mas tarde, me sorprendió que el ''técnico'' era una ''técnica''.Una pinturita de 25 años, atlética, piel tersa y sin defectos, de pulposos y sensuales labios, que llevaba su largo pelo rubio tomado en una alta cola de caballo. Andaba con camisa de mezclilla azul, las mangas dobladas hasta los codos, jeans ajustados y bototos, y se veía de lo mas regia con todos sus cachivaches y herramientas.Ya que necesitaba colocarse bajo mi escritorio para alcanzar el cable, me acurruque en mi silla giratoria para hacerle espacio. Cuando se agacho, me di cuenta que buen culo lucia. Me puse tan celosa, nunca encuentro jeans que se me ajusten bien y frente a mi estaba ese culo perfecto. Me quede obserbandola mientras se acomodaba. Nunca antes me había atraído una mujer, sentía un inexplicable deseo de hundir mis dedos en su hendidura y aferrarme a sus firmes pompas...De pronto sonó mi computadora. Me incline hacia la pantalla para ver que sucedía y en eso veo que ella me estaba mirando bajo la falda.Yo me preocupe por que andaba sin calzones debajo de las pantis.Junte bruscamente mis piernas y luego de unos minutos se levanto y yo me hice hacia atrás. Ella se inclino sobre mi y tomo el teléfono ...
    ... para comprobar la reparación;olía tan fresca, limpia y sexy que me mareo. De repente. arrimo sus labios a mi oído y ahueco sus manos bajo mis tetas. Me dio un escalofrió en la espalda.Fue un placer y una excitación que no había experimentado con ningún hombre. Ella recorrió su lengua por el interior de mi oreja haciendo que me hormigueara el cuello. Me di vuelta y nos besamos, chupándonos golosas mientras ella masajeaba mis endurecidos pezones;yo jadeaba como tonta y entonces comenzó a desabrochar su camisa. Salte del escritorio, asegure la puerta, y a la vuelta ella ya estaba soltando el broche de su sostén para que las tetas rebotaran libres, perfectamente redondas con grandes aureolas rosadas y pezones tan gruesos como dedales. En un santiamén termino de empelotarse, abierta de piernas y preguntándome si deseaba sorber su sopita. Le asegure que lo haría. Me senté en el suelo entre sus piernas y me agarre de sus musculosas nalgas. Pegue mi cara en su felpudo, algo nuevo y excitante para mi;su matorral espeso, peludo y con ricitos me picaba la nariz y olía tan bien...Saque la lengua, meneadola hasta encontrar un camino a través del tupido pajar;lamí suavemente entre los pliegues y luego un poco mas arriba hasta encontrar el bulto del clítoris. Aparte un poco la cabeza, abrí sus labios con mis pulgares y cerrando los ojos presione nuevamente mi boca en su suave hendidura haciendo un lento y sensual langueteo a su clítoris;ella se aferraba a mi nuca, retorciéndose y levantando ...
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