1. Mi hija y el MSN - Parte 5


    Fecha: 31/01/2018, Categorías: Incesto Fantasías Eróticas Autor: Dark knight, Fuente: CuentoRelatos

    ... entrepierna. Lista para el amor. Con mis dedos sabios, fui penetrándola lentamente y sus gemidos se fueron convirtiendo en quejidos. —Eres un papito perverso que le gusta que su hija sea una puta. Cabrón… —¿Te gusta? —Me encanta. Tú si sabes hacer feliz a una mujer. Ahghg —Mámamela. – Dije poniéndome frente a ella a un lado de la cama. Ella, obedientemente se puso frente a mí y empezó a chupar mi glande con gran pericia. Era una mamadora experta, y nada de eso se lo había enseñado yo, debo admitir. —Ay cariño que rico lo haces. – Dije. Era delicioso sentir su boca húmeda aprisionando toda mi verga y dejando correr rastros de saliva que llegaban hasta mis huevos. —¿Dee gufta? – Dijo con la boca ocupada en complacer a mi miembro. —Siii, eres una putita mamadora de vergas… En ese momento, sonó el teléfono a un escaso metro de nosotros. Cristina, sobresaltada, se sacó mi verga de su boca, y esta contrariada, se quedó escurriendo saliva por todo el tronco. —Es mamá. – Dijo Cristina mirando el identificador de llamadas. —Déjala. Ya llamará después. – Dije con un ligero dejo de desesperación. Quería entrar en esas carnes húmedas que se abrían ante mí como una boca sonriente y mojada. —Tengo una idea mejor.- Dijo cogiendo el auricular. “Hola mami. Cómo estás?” Contestó al teléfono. –Yo bufaba de la rabia y desesperación. Cómo se le había ocurrido contestarle a su madre cuando estábamos a punto de hacer lo que ambos estábamos deseando tanto? Quería nalguearla ahí mismo! “Hola ...
    ... hija. Bien” Dijo mi esposa con la voz apenas audible desde donde yo me hallaba. “Mami, me agarraste haciendo ejercicio. No te molesta si te pongo en altavoz? ” “¿Tú, ejercicio? Desde cuándo, Cristina? – Dijo mi esposa con una voz más audible cuando mi hija puso el auricular en altavoz. Mientras lo hacía, cogió mi pene con su mano derecha y me lo empezó a acariciar, jugando con mis vellos púbicos y mis huevos hinchados de tanto placer anticipado. “Es que en la escuela me dijeron que ya me estaban empezando a ver un poco pasada de peso” – Al decir esto, me guiñó un ojo y me mandó un beso silencioso. Su mano libre seguía masturbándome delicadamente. “Tus amigas están locas. Tienes un cuerpo envidiable, hija. No les creas a esa bola de envidiosas” “No te preocupes, Mami. Un poco de ejercicio no me cae nada mal.” – Cristina dejó de hablar y me besó mi pectoral derecho mordiendo suavemente mi tetilla mientras me miraba con cara de deseo. Después deslizó su lengua hasta llegar a mi otro pectoral e hizo lo mismo con mi tetilla izquierda. Todo esto mientras su madre le decía lo mal que le caían sus amigas del colegio. “ No les hago caso, no te preocupes. Como te está yendo a ti” – Dijo Cristina dejando brevemente de hacer su viaje erótico por mi cuerpo. Cuando terminó de hablar, se arrodilló frente a mí y empezó a seguir el contorno de mi vientre y bajo vientre con su lengua, dejando rastros de humedad en toda mi piel. Casi desde una lejanía desconocida, escuché la voz de la puta de mi ...
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