1. Una extraña petición


    Fecha: 12/02/2018, Categorías: Sexo Duro Tabú Autor: armandojaleo, Fuente: xHamster

    Eran amigos desde hacia 8 años, el mismo tiempo que llevaban trabajando juntos.Al principio el se había sentido atraído por ella, a pesar de las criticas que hacían el resto de los compañeros sobre que era la más fea de la oficina. Realmente no lo era, pero si hacían una clasificación de las jóvenes solteras, salia mal parada.Aún así desde el principio el se sentía atraído por sus amplias caderas, pechos de tamaño medio y carácter dulce y tímido.Pero ni el se atrevió a decirle nada ni ella se monstruo nunca el más mínimo interés. Pocos meses después de empezar a trabajar juntos, ella se echo novio, el que seria dos años mas tarde su marido.Él en cambio peregrino entre numerosas novias en diferentes periodos de tiempo que iban de meses a un máximo de 2 años.Con los años se extendió el rumor que su buena amiga no solo era fea, sino que era horrible en la cama. Él callaba, pues apreciaba a su amiga, y aun habiendo pasado muchos años y siendo menos atractiva que cuando era joven, seguía fantaseando con ella.Solían quedar juntos para hacer actividades que otros podían considerar de pareja. Podían quedar para ir al cine juntos, o en casa del otro para comer. Ellos nunca intentaron nada, ni el marido de ella nunca sintió el más mínimo ápice de celos.Pero todo cambió. Un día ella le hizo una petición absurda, sorprendente y que podía cambiarlo todo.Estaban en casa de ella, como muchas otras veces. Sin aviso previo ella se le acercó y le hizo la petición más difícil de su vida.- ...
    ... Necesito pedirte un favor enorme. Pero te pido que no alucines, ni te enfades ni montes un escandolo.Él se temió algo complicado, o que le pediría dinero, o algo imposible. Tenia que reconocer que se asusto, y no se esperaba la petición.- Puedes pedirme lo que quieras, lo sabes.- Dijo él algo nervioso.- Esto quizás te supere. No te lo pediría si no fuese porque lo necesito de verdad. No me preguntes las razones, no preguntes, solo acepta si quieres.- Va pide!!- dijo impaciente.- Es muy duro para mi, en serio.- Se notaba que le costaba pedirlo.- En serio, no alucines.El estaba de los nervios, y verla a ella así le ponía más nervioso. Pero fue peor cuando estando de pie en medio del comedor, ella cogió y se arrodillo frente a él, apoyando sus manos en las rodillas de él.- Necesito, suplico, que te corras en mi cara.Ya estaba, por fin lo había dicho.Efectivamente, él alucino con aquella extraña propuesta.- Pero…- Por favor, no preguntes.- Entiende que no puedo hacer lo que me pides, así por las buenas.- Solo dime si quieres ayudarme o no.- Sí, te ayudaría.- No podía negar que la idea le excitaba. - pero necesito saber.- Miralo como mi forma particular de ponerle los cuernos a mi marido. Mis motivos tengo. No preguntes. Hazlo o no lo hagas.- Pero ahora? Aquí, así ?Ella le echo mano al paquete y comenzó a tocárselo, mientras desabrochaba el pantalón. Consiguió sacarla completamente, aún flácida y se la metió en la boca para que fuera consciente de lo que pasaba. No tardó en ponerse ...
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