1. Egipto (I)


    Fecha: 17/09/2017, Categorías: Sexo en Grupo Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... de mi cuerpo. Al principio estuve un poco remisa, pero los pensamientos de sexo me invadían y mi coño se empezó a lubricar con tan solo pensar que alguna de esas tremendas vergas podía actuar al son que yo decidiera. Cuando me encontraba en plenos pensamientos, uno de los hombres salió del agua muy cerca de donde yo me encontraba tomando posición entre las rocas y tumbándose al sol para secarse. Yo no pude dejar de mirarle. Su polla, que estaba en estado de relajación, era de un tamaño que nunca antes ni empalmada había podido ver otra igual. Sus huevos eran gigantescos y colgaban como dos bolsas enormes. Su torso era fuerte, con los músculos perfectamente marcados y una cadera que aparentemente podía soportar la mayor de las folladas. Mi concha empezó a lubricar a todo trapo y mis pezones comenzaron a erizarse de manera escandalosa. Entonces Agmed, se acercó a mi y me dijo: Nuria, te gusta Borown? Parece que le miras con mucha atención. Yo me quedé un poco cortada y no le contesté. Agmed, interpretó a su modo mi silencio y llamó a su compañero que al momento se acercó a nosotros. Sin mediar palabra se colocó frente a mí, con su gran polla colgando. Agmed me dijo: Pruebala si lo deseas. Él, como el resto de los chicos son auténticos machos y jamas negarían placer a una dama ansiosa de sexo. Ante tales acontecimientos, y en medio de un aturdimiento total, agarré su polla y comencé a tocarla. En tan solo un minuto, los siete hombres se acercaron a mi alrededor con sus ...
    ... tremendos falos colgando. Yo comencé a tocar la polla de Borown y a levantar su pellejo detrás del cual se escondía un descomunal capullo de color tinto, que crecía por segundos. Le llevé la mano a los cojones, que pesaban una barbaridad, y los masajee con mucho mimo. Al mismo tiempo, los otros seis machos, se masturbaban alrededor mío mientras sus vergas crecían y crecían. Tuve un instante de atontamiento y acto seguido pensé: Pero que coño… Me llevé una de las pollas a la boca y comencé a chuparla con frenesí. Mientras tragaba aquella tremenda barra, susurré a Agmed que quería ser follada por todos ellos, pero que me trataran con mimo. Agmed se dirigió a todos ellos y cada uno de ellos comenzó a tocarme por todos lados. Yo me sentía ardiendo y no paraba de chupar pollas y más pollas. Me follaron durante una hora sin parar. Penetraciones anales, vaginales, bucales, dobles penetraciones, en fin, una autentica sesión de sexo completo. La experiencia fue maravillosa, pero lo mejor de todo fue el final. Después de sufrir en mis carnes decenas de orgasmos, los chicos que de forma muy profesional habían aguantado todo el tiempo sin correrse, se colocaron en fila india, y uno a uno se fueron corriendo en mi boca. Jamás antes había visto corridas como aquellas. De esos tremendos falos salía semen a borbotones que no era capaz de dominar. Sus cojones guardaban en sus bodegas litros de leche que me ofrecieron sin reparos. La mañana fue de lo más intensa y después de recuperar fuerzas con una ...
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