1. Sé lo que hice este verano


    Fecha: 23/02/2018, Categorías: Fetichismo Sexo en Grupo Lesbianas Autor: EvaManiac, Fuente: xHamster

    ... dijo Ana animada por los cubatas mientras agarraba mis hombreras.“Seguro que no hay nada que no haya visto ya”, aseguró Juan.Entonces, simplemente dejó caer el pesado albornoz sobre mis pies, mostrando a los dos invitados la traslúcida prenda que dejaba apreciar la redondez de mis pechos y el sofoco de mis pezones. Más abajo solo había una prenda blanca que censuraba cualquier intento de análisis visual.“Te lo dije, nada que no haya visto ya, jajaja”, decía Juan en ese mismo instante.“Entonces, ¿eso de ahí es tu móvil o te alegras de verlo otra vez?”, se reía Ana ahora.Hacía ya más de dos semanas que no veía ese pedazo de paquete con el que, como dije antes, había estado pensando varias veces. La situación desembocó en un ambiente de tensión sexual muy explícito, y entonces La chica rompió un silencio muy incómodo preguntando por el lavabo. Le indiqué la ubicación con una mano y dos palabras, y me pidió que la acompañara. Dejamos a Juan sentado en el sofá con un “ahora volvemos”. Al llegar, ella deslizó sus bragas lo justo para sentarse y empezar a mear, fijó su mirada cachonda e inyectada sobre todo mi cuerpo y, estirando de mí por la cintura, me acercó a su posición sin mediar palabra, echando después a un lado el trozo de tela que cubría mi coño para palparlo con dos de sus dedos. "Dios, me imaginaba que estarías así de mojada", suspiró la tía sin darme la opción de preguntar qué coño estaba pasando allí. Solo se me ocurrió permanecer en silencio y devolverle la caricia ...
    ... estirando mi brazo hacia su entrepierna palpando sus labios goteados. Ana reaccionó a eso separando sus rodillas en ofrecimiento, obligando a que su prenda íntima hiciera de forzoso tope a su apertura y, sin pensarlo ni un momento, introduje de un solo envite mi dedo corazón dentro de ella. Sus labios morenos e hinchados succionaron mi mano hacia su sonrosada gruta mientras ella ofrecía un gran soplido de placer. Sin extraer mi dedo de su interior usé mi otra mano para arrancarle las bragas que se estaban dando de sí, me arrodillé frente a su chochazo de mulata y usé mi lengua para juguetear con su botón rojizo mientras mi mano follaba sin compasión ese agujero viscoso.El olor de Ana, su sabor y los resoplidos de placer animaban mis dedos a unirse en la contienda, consiguiendo enseguida introducir hasta tres en un solo bloque. Sin duda me había animado muchísimo y me propuse hacer que se corriera ahí mismo, sobre el váter, con las piernas alzadas, abierta de oreja a oreja y con el semblante congestionado. Cuando liberaba su cueva procedía a repasarla con mi lengua, desde el ano hasta el clítoris, llevándome en cada revisión una buena cantidad de su flujo cuajado y caliente. Ella me lo agradecía agarrándome la cabeza con sus manos y acompañando el peinado de su zona genital en el mismo sentido. De vez en cuando levantaba mi mirada para apreciar sus muecas de placer y, cuando me respondía con una sonrisa frenética, volvía a centrarme en su concha con la principal intención de ...