1. DEMASIADO CALIENTE


    Fecha: 22/02/2024, Categorías: Gays Tus Relatos Autor: ANTONIO, Fuente: RelatosEroticos-Gratis

    Mis días de escuela habían terminado, sentí tristeza, pero también alegría porque me iría al campo, a casa de mis abuelos por un tiempo, me gustaba  el campo más que la ciudad. Llegué a casa de mis abuelos, mi abuela era un mujer alta, seria, pero me quería mucho, sin embargo yo era el regalón de mi abuelo, él era un hombre fornido, que trabajaba en el campo de sol a sol, tenía la piel tostada por el calor, bello. Me recibieron con mucha alegría  y al otro día mi abuelo me llevó a recorrer el campo hasta el río.
    Ya no era el niño que jugaba entre los árboles, era un muchacho, de todas maneras mi abuelo me trataba como su niño. Nos fuimos al río y nos metimos al agua, solamente en calzoncillos, mi abuelo me decía - ya has crecido, eres un hombrecito y noté que miraba mi paquete sin disimulo, me puse un poco rojo, pero siempre me gustó que mi abuelo me dijera cosas bonitas.
    Esa noche. como cuando pequeño. fue a darme las buenas noches, la abuela ya se había acostado. Se subió a mi cama y comenzó a acariciarme el pelo, mientras me decía lo feliz que estaba de que tenerme en su casa, yo lo abrazaba, me gustaba su olor, su piel, sentí sus manos recorrer mi pecho, - ya eres un hombrecito, me decía al oído, - debes conocer otras cosas que tu abuelo puede enseñarte- lo decía mientras acariciaba mis tetillas. Mi cuerpo fue reaccionando al contacto, sentí que me ponían caliente sus manos, su respiración en mi cuello, sus palabras al oído, - con la respiración entre cortada, atinaba ...
    ... a decirle. abuelito te quiero mucho - Sus manos recorrían mi cuerpo sin recato alguno, yo me sentí tan caliente que tomé una de sus manos y la llevé a mi pene que estaba por estallar, comenzó a masturbarme, mientras sus dientes mordisqueaban mis tetillas, su otra mano se abrió paso entre mis nalgas y uno de sus dedos entré en mi culo mojado, - yo gemía, no me importaba si nos escuchaba la abuela, quería besarlo y lo hice apasionadamente. Mis manos desabrocharon su pantalón y mientras él seguía pajeándome, se acomodó de tal forma que sin dejar de pajearme con una mano y con la otra meter y sacar dos dedos de mi culo, su pene quedó a la altura de mi boca, no dejé pasar el momento y lo metí entre mis labios saboreando el precum que salía de la cabecita, me volví loco, lo mamé sin importarme nada hasta que explotó dentro de mi boca, chorros de semen entraron por mi garganta libremente, aún así algunos se me escaparon por entre la comisura de los labios, mientras terminaba de limpiar muy bien su pene con mi lengua, mi abuelo me hizo correrme en su mano y luego se llevó a la boca mi semen, nos volvimos a besar y luego se despidió.
    Al otro día me dijo que fuéramos a bañarnos al río, la abuela se fue a casa de una vecina a pasar la tarde. Llegamos al río y nos desnudamos entre besos, sin dejar pasar ni un segundo me incliné mojé con mi lengua su pene, luego salivé mi agujero y le di la espalda, mi abuelo con suavidad me lo enterró hasta el fondo, podía sentir sus testículos chocando ...
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