1. Corrida sin consentimiento en el bosque


    Fecha: 21/03/2024, Categorías: Gays Autor: TheGreenBananas, Fuente: TodoRelatos

    ... cuello.
    
    - Así me gusta zorrita
    
    Me dijo con su voz grave. Con su mano aun en mi cuello me cogió con la otra por las caderas. Empezó a usar mi culo para masturbarse sin penetrarme. Yo jadeaba y mi ano cada vez más húmedo palpitaba con fuerza pidiendo que lo penetraran.
    
    Cada vez se restregaba más rápido, apretaba más fuerte mi cuello y jadeaba más fuerte. Baje mis manos para cogerle el rabo, necesitaba tocarlo, pero me agarro rápido para evitarlo.
    
    - No te he dado permiso para que me toques. Eso lo dejaremos para otro día si me apetece.
    
    Sus jadeos augmentaron, deduje que se estaba a punto de correr. Con su lengua comenzó a sobarme la oreja hasta que de repente dejo un gran soplido de aire. Me extraño porque no note su corrida en mi culo. Dijo entonces:
    
    - Aquí en la montaña hay una norma que dice que no se desperdicia nada y como tú eres una buena zorrita cumplirás con esa norma. ¿No sé si lo entiendes?
    
    Con su otra mano había recogido toda la lefa, ahora me la acercaba a la boca.
    
    - Te lo vas a tragar todo puta.
    
    Intente esquivarla, no me apetecía. Me sorprendió ...
    ... agarrándome con la otra mano mis huevos. Apretaba sutilmente, pero con firmeza. Eso me excitó muchísimo.
    
    - Si no te lo comes voy a seguir apretando.
    
    Saqué mi lengua obedeciendo y empecé a chupar sus dedos. El semen pegajoso iba bajando por mi garganta. Un gusto salado inundo mi boca.
    
    - Así me gusta, que seas sumiso.
    
    Deje su mano bien limpia. Así que al terminar dijo con aprobación.
    
    - Prepárate para la próxima vez. Esto no va a acabar aquí, tendrás tu recompensa por ser tan obediente.
    
    Cuando me soltó los huevos, de la punta de mi rabo broto unas gotas de semen. Si era capaz de excitarme de esa manera casi sin tocarme, que sería capaz de hacer.
    
    Sus brazos, ahora delicados, me rodearon y me acercaron a él.
    
    - Y ahora a dormir, que mañana tenemos que andar un buen tramo.
    
    No podía esperar a la siguiente noche porque quería más. Aun así, no tarde en dormirme, lleno de una gran sensación de placer.
    
    Esta es una historia que por suerte no termina aquí. Espero que os haya excitado tanto como a mi en ese momento y preparaos porque hay más partes.
    
    Si os ha gustado hacédmelo saber! 
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