1. LAS TETAS DE LA ORUREÑA


    Fecha: 28/03/2018, Categorías: Sexo oral Autor: gonzo00, Fuente: RelatosEróticos

    ... quise disfrutar del otro, del mismo modo, agarrándolo en solitario, tanteando en mi mano su peso y su grosor, su tierna y rica piel se amasaba en mi mano, su pezón salía coronado en medio y también se lo palpaba con la punta de mis dedos, ese robusto pezón escapaba de mis dedos como un resorte y entonces me puse a lamerlo, ella acariciaba sus abdomen por debajo, a momentos llegaba a rozar sus vagina y me pedía que me metiera más su pecho en la boca, yo agarraba con toda mi boca su seno, abarcaba tanto como podía y chupaba con tantas ganas que ella podía sentirlo y me entregaba más su pecho. Era una cosa única recibiéndola en mi boca, llenándome manos y boca con un solo pecho. Luego quise seguir, y me fui por un costado, ahí donde termina su pecho y se marcan sus vertebras, ahí debajo de su brazo, manteniéndome cerca de donde se tersa su piel para dar paso a la redondez de su pecho, ahí me quede besando y lamiendo continuamente, eso le producía cierto cosquilleo que le agradaba y me dejaba estar ahí a un costado de su pecho, disfrutando de su costado. Mientras mi otra mano acariciaba su otro pecho, levemente recorriendo su seno por un costado y tomando su pezón con dos dedos para apretarlo levemente y rozarlo hasta que ella se sintiera excitada por ello y por mi lengua lamiendo el costado muy cerca de su teta. Y me fui lamiendo su piel por debajo de su teta, iba rodeando su pecho a ...
    ... lametones por debajo, y ya cuando llegue al centro de su cuerpo, lamiendo por debajo y en medio de sus dos tetas, ahí decidí sujetarlas y juntarlas en medio. Entonces con mis manos agarre ambas tetas por sus costados exteriores y me puse a juntarlas hacia el centro, como dos almohadas esponjosas se unieron ambas tetas, y yo me fui sobre ese par de tetas con la boca, ahora que las tenía juntas lamía al centro, donde la piel de una teta había quedado sellada junto a la piel de la otra, lamía esa unión de pieles, esa conjunción de tetas, esa proximidad de pezones, lo lamía todo, y hacia los bordes exteriores donde se habían puesto más redondas sus tetas di también unas buenas chupadas a modo de abracar tanto al centro de esa unión de tetas como al exterior de cada teta. Luego solté esas tetas y ambas volvieron a su sitio, dejando temporalmente una marca rojiza en la zona donde se habían juntado. Acto seguido, aproximándome con mi boca en medio de esas dos tetas, hundí mi lengua hasta llegar a la piel que las separaba y ahí di un par de lamidas más, a lo que ella respondió enlazando sus brazos alrededor de mi cuello y apretándome hacia sus redondos pechos, ahí me contuvo en un fuerte abrazo y me miro sonriente. Y en el calor de su pecho y su abrazo, me di por rendido para poder descansar en ese par de tetas que cobijaban mi cabeza. Si eres orureña puedes escribirme a: ellibrodegonzo@gmail.com 
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