1. Una salida con amigas


    Fecha: 29/03/2018, Categorías: Anal Sexo con Maduras Tabú Autor: Anitaslut44, Fuente: xHamster

    Era noche bien avanzada cuando Ana regresó a casa, tambaleante, después de una salida con sus amigas.Escuché cómo le costaba encontrar el ojo de la cerradura para meter la llave, cómo se tropezaba con la mesa ratona del living, cómo hacía equilibrio entre las paredes del pasillo que lleva al baño.En el inodoro dejó todo el exceso de margaritas que había absorbido seguramente durante la noche, compitiendo con esas otras brujas para ver quién tomaba más cantidad…Escuché la canilla del lavatorio abierta durante varios minutos.Me imaginé que estaba intentando ponerse un poco más presentable para aparecer en nuestro dormitorio.Finalmente apagó la luz del baño y a los tumbos apareció en nuestra habitación.Sentada en su lado de la cama luchó un rato contra los pantalones que no se dejaban sacar. Su blusa también le llevó bastante trabajo. No había llevado corpiño y finalmente se arrancó a tirones su breve tanga.Después cayó exhausta a mi lado, completamente desnuda y oliendo a tabaco rancio, cerveza y a sudor.Esa noche era calurosa. Así desnuda a mi lado se puso de espaldas de maniera que yo pudiera abrazarla. Acercó su cola a mi cuerpo, rozándolo en movimientos suaves. Acaricié sus grandes y firmes tetas entre mis manos. Los pezones estaban bastante duros y su respiración un poco agitada.De repente susurró a media voz, medio somnolienta:“Me la meterías por el culo…?”Saqué mi verga ya endurecida de dentro del boxer y apoyé la cabeza entre sus nalgas. Ana abrió una de ellas con su ...
    ... mano para darle lugar, para que rozara la entrada de su estrecho orto.Entonces con la punta de mi pija en la entrada de su ojete, ella empezó a pajearse con ella, como si fuera un consolador…Agarró mi duro tronco con su mano izquierda e intentó meterlo, mientras gemía con calentura. Casi parecía estar sollozando mientras lo hacía.Ya apretaba sus tetas firmes entre mis manos y sentía cómo la verga se me ponía cada vez más dura entre sus cachetes abiertos…Bajé mi mano izquierda y la deslicé entre sus labios vaginales hasta encontrar el clítoris, duro e inflamado, erguido como tratando de escapar de su concha. Entonces sentí algo diferente.Al hundir un par de mis dedos en su delicada concha, sentí una humedad inusual. Jamás había sentido esa hermosa concha tan mojada y dilatada. La viscosidad de sus flujos de pronto me dieron la respuesta a mis dudas: mi fiel Anita había cogido con alguien esa noche; su dulce y abierta vagina depilada rebalsaba de semen…Su aliento se agitaba cada vez más con la presión que ella misma iba ejerciendo sobre la cabeza de mi verga contra su estrecha entrada.Intentó hacerla entrar empujando de golpe, pero fue inútil ese intento por falta de lubricación. Le dolió ese intento brusco, porque de repente dejó escapar un gemido agudo y se quedó quieta, sin soltar la punta de mi verga…Me separé de su cuerpo y bajé por su espalda, besándola hasta que pude meter mi lengua entre sus nalgas. Así de costado, sus suaves cachetes se abrían, brindándome su estrecho ...
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