1. Bella muchacha


    Fecha: 07/04/2018, Categorías: No Consentido Confesiones Autor: nena-Xversa, Fuente: CuentoRelatos

    ... resuelve nada, pero no sabe qué hacer para quitarse a su primo de encima, para escaparse. Esta como shockeada. Él sigue besando sus tetas, chupa y muerde un pezón mientras que el otro lo jalonea, con fuerza. Intercambia de teta. Las empieza a morder, con fuerza, ella se queja pero él no le para bolas. Simplemente está vuelto loco con su exquisito cuerpo. Se incorpora un poco y le jalonea el escote logrando que se deslice un poco, dejando ver sus protuberantes senos. Inmediatamente se deleita con ese par de delicias. Los acaricia, los besa, los lame, está vuelto loco con su hermoso cuerpo. Ella intentando utilizar más la astucia que dejarse llevar por el pánico, trata de persuadirlo para que la deje en paz. -No primor, no te pienso dejar ir. No después de todas las ganas que siempre te he traído. Nadie en sus cinco sentidos deja ir a un bizcocho como tú así de fácil y menos cuando se entrega en bandeja de plata. La muchacha perdiendo la templanza, siguiendo más el instinto de supervivencia, forcejea con fuerza, lo golpea, lo empuja, le tira manotazos sin embargo, lo único que logró fue que él perdiera la paciencia. La toma fuertemente del brazo, y de un movimiento la gira, quedando ella boca abajo. Sus dedos le quedaron marcados en su piel de la fuerza que empleó. Ella seguía forcejando, moviéndose y pataleando, él se incorpora un poco para evitar que ella soltara un codazo en la cara. La pobre muchacha seguía forcejando en vano porque él la tenía aprisionada con sus piernas, ...
    ... cortándole casi cualquier movimiento de la parte baja de ella, su lucha no le servía mucho, simplemente no podía con él. El aprovecha para desabrocharse el pantalón y sacar su miembro más erecto que nunca. Le levanta el vestido, y la penetra de una embestida. Ella grita, no de dolor sino de i¡mpotencia. El empieza a follarla de con embestidas pausadas pero con virilidad, como si estuviese buscando el punto o mejor dicho, queriendo llegar al punto en donde explote su furia. -¡Ay putita que rica estas! Que delicioso coñito, todo chiquito. El sigue penetrándola sin parar, disfrutando cada movimiento. La muchacha solo gimotea de incomodidad y trata de aferrarse a las sabanas para expulsar la frustración que siente por ser una presa fácil. Aumentó el ritmo del vaivén, realmente se estaba prendiendo mucho. Ella se quedó inmóvil y tratando de dispersar la mente, esperando a que terminara rápido. Casi logra distraerse pensando en otra cosa cuando de pronto, el saca su miembro, ella pensó que se iba a correr pero, no. Enseguida que lo sacó, intentó acomodar su pene en la entrada de su ano. -Si tu coñito está así de pequeño, no puedo esperar para averiguar que tan apretadito tienes este culito mi amor. Ella al notar las intenciones, se asustó realmente, ella no quizo decirlo porque más se iba a encaprichar pero, ella era virgen de allí y tenía pánico. Salió de su letargo y intentó con todas sus fuerzas quitarlo de encima incluso perdió la compostura, empezó a suplicar que por favor no ...