1. La señora Antonia y la promotora


    Fecha: 14/04/2018, Categorías: Lesbianas Sexo con Maduras Autor: sexand rock, Fuente: CuentoRelatos

    Antonia regresaba a su hogar después de una extenuante jornada en el Hospital donde trabajaba de enfermera. A su edad, llegando casi a los sesenta, estas largas guardias la dejaban muy cansada, deseaba llegar a su casa para descansar y reponerse. Decidió hacer unas compras en el Súper que quedaba a solo una cuadra de distancia de su vivienda, tenía apetito y seguramente en su heladera no encontraría nada que la gratificara antes de irse a dormir. Una vez dentro del Súper, se puso a recorrer las góndolas sin decidirse que comprar cuando llego al sector de congelados y en un rincón habían puesto un pequeño mostrador donde ofrecían algún producto para que probaran los clientes. Antonia quedo impresionada por la visión de una escultural belleza rubia que daba a probar un jugo de extraño color azul. La promotora era una chica de no más de 19 o 20 años y estaba ataviada con un uniforme también azul que le llegaba a medio muslo. Era alta y lo parecía mas por su calzado, unas sandalias de taco alto que realzaban las espectaculares piernas de la muchacha, de un bronceado que le daba un aspecto deportivo y sensual. Antonia se olvidó por completo de comprar algo y se acercó hacia el pequeño mostrador para ver más de cerca a esa celestial criatura. La chica estaba concentrada llenando pequeños vasos con jugo y al ver a Antonia le dijo "Quiere probar este jugo de arándanos, no tiene aditivos ni colorantes" repitiendo lo que le habían enseñado en el curso preparatorio. Antonia asintió ...
    ... sonriendo mientras decía "Si gracias, con el calor que hace me viene bien" y se quedó parada tomando el jugo mientras miraba sin disimulo a la belleza que tenía enfrente. La chica era preciosa de cara y tenía una expresión aniñada que la hacía aún más deseable. Desde donde estaba parada Antonia tenía una visión apropiada del cuerpo de la chica, su uniforme no hacía más que resaltar sus curvas pero lo que tenía enloquecida de deseo a la mujer mayor eran las piernas de la joven, sintió la tentación de alargar su mano y sentir la suavidad de esos muslos. La chica sintió, un poco extrañada, como la miraba esa señora, una forma de mirar que reconocía como cuando la miraban los hombres, ya sea chicos o mayores y pensó, con un poco de morbo "Me parece que si yo la dejo, me hace de todo" y sintió un calorcito entre las piernas. Como Antonia no se retiraba la chica le dijo "Le gustó? quiere otro vasito? y se inclinó para buscar más refresco bajo el mostrador, al hacerlo su corta pollera se subió aún más y la visión de sus piernas dejo sin habla a la mujer mayor que notaba que estaba sintiendo una atracción irresistible por esa chica. Como pudo, Antonia disimulo su excitación y le dijo "Si te agradezco" y mientras aceptaba su segundo vasito agrego, como para entrar en conversación: "Debe ser cansador estar parada aquí tantas horas" La chica la miro sonriendo y dijo "Por suerte ya cumplo el horario y me voy, es muy cansador estar parada tanto tiempo sobre todo con estos tacos" y le adelanto ...
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