1. Me gusta mi trabajo


    Fecha: 02/09/2017, Categorías: Infidelidad Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... tenía miedo de hacerme acabar rápidamente, entonces la tomé de los pelos y la alejé de mi pene a lo que se mostró un poco disconforme ya que estaba muy entusiasmada en sus labores, pero rápidamente le quité la camisa y comencé a besarle sus hermosas tetas y mordisquearle suavemente los pezones esto hizo que se excitara aún más, lo que aproveché para ir quitándole su pequeña tanga y luego su pollera, fuí bajando con mi boca lentamente hasta su húmeda concha, y empecé a jugar en ella con mi lengua, haciendo que la excitación de Susana fuera tal que se arqueaba sobre el sillón de la sala gimiendo de placer, me detuve, me suplicó que continuara, pero yo me paré sin hacer caso a su petición y la tomé en mis brazos, la llevé a la cama, la acosté y me retire un poco para que me observara desnudarme, ella me miraba y pedía que me apurara, una vez desnudo me acerqué a la cama y ella ya muy caliente se acercó a mi, tomo mi pene con sus manos y comenzó a chupármelo nuevamente, la tomé del pelo, la alejé y la hice acostarse y con la otra mano le separé las piernas, lo que no costo demasiado dado la calentura que tenía. Me arrodillé frente a ella y le tomé una mano, la llevé hasta mi pene, me lo agarró con firmeza y lentamente me fui acercando de modo que lo fuera guiando hasta su concha húmeda y ardiente, la penetré despacio para poder sentir el calor de su vagina. Ella me pedía desesperada que me moviera con fuerza y rapidez, yo no hacía caso a su petición porque deseaba disfrutar ...
    ... ese momento y debía hacerla excitar todo lo posible para asegurarme de hacerla gozar plenamente, continúe unos instantes con movimientos lentos sintiendo mi pene deslizarse dentro de esa concha lubricada por sus jugos, ya estaba tan excitado que no pude contener más mis instintos y deseos que comencé a moverme con más fuerza y rapidez, ella me pedía que siguiera así que la envistiera más fuerte, pedido este que complacía con todas mis ganas, al escucharla acabar no pude evitar hacerlo yo también, me abrazó y besó fuertemente, luego se relajó por completo, de igual modo lo hice yo. Al cabo de unos minutos, sonó el teléfono, me puse tenso y nervioso, estaba en la cama con la mujer de un hombre que podía llegar en cualquier momento, ella contestó, era su marido que le avisaba que iba a llegar tarde ya que se quedaría a cenar en lo de su hermano, Susana le dijo que no tenía problemas y lo despidió. Se dió vuelta, me miró y dijo "Podemos disfrutar otro rato más, mi marido va llegar tarde", y comenzó a besarme suavemente bajando lentamente por mi pecho, después mi abdomen y por fin deteniéndose en mi pene, me lo empezó a chupar con la misma ansiedad con que lo hizo la primera vez y en unos segundos ya lo tenía duro como piedra nuevamente, había conseguido excitarme otra vez, nunca conocí una mujer que la chupara como Susana, yo respondí a su juego y me acomodé de modo que quedamos en un sesenta y nueve perfecto, le chupaba la concha y comencé a introducir un dedo en su culo, lo que ...