1. Mi amigo el petiso


    Fecha: 03/06/2018, Categorías: Gays Bisexuales Autor: salarnek, Fuente: CuentoRelatos

    Yo trabajaba en unas oficinas tenía una gran ventana frente a mí y media hora antes de salir pasaba un muchacho de baja estatura rubio de ojos azules, me miraba y seguía caminando yo salía a la puerta como si nada y el seguía mirando para atrás hasta perderlo de vista. Un día apure mi trabajo y cuando lo veo pasar me despedí de mis compañeras y fui tras ese misterioso muchacho el comenzó a caminar cada vez más rápido y cada cinco pasos me miraba atrás para ver si lo seguía, caminamos hasta la zona universitaria y tenía edificios no muy altos entre callejones cubierto de árboles, hasta que entro a un edificio, al acercarme a la puerta veo el cartel que indicaba que da un baño, al entrar a mi derecha había una larga fila de magisterios y a mi izquierda estaban los cuartitos de inodoros. Adelante estaba un muchacho orinando y al fondo estaba mi amigo también fingiendo orinar, me hacer que hasta él y saque mi pene para orinar y en ese momento veo la pija más grande que vi en mi vida, tan grande que me dio miedo, automáticamente le dije... -¡mira que yo soy solo activo! Él se sonrió y le ...
    ... recalque lo dicho luego le dije... -¿qué hacemos? El con la cabeza me señalo que entrara en el cuartito de los inodoros, luego entro él y acomodo su bolso y me metió la mano en el pantalón sacando mi pene y comenzó a chupármelo, no había manera que yo no dejara de ver su enorme pene cualquier posición me permitía verlo luego de unas mamadas se sacó el pantalón y se puso en cuatro apoyando sus manos contra la pared y comencé a penetrarlo fuertemente su pija por momentos chocaba con el inodoro el tomo su pija con la mano y comenzó a masturbarse hasta que no pude aguantar más y le llene el culito de leche. Luego se dio puso frente a mí y continuo masturbándose, yo no podía perder permitir que desperdiciara ese néctar y me senté mientras el continuaba masturbándose cada vez con mayor velocidad y cuando vi que estaba por acabar ya casi comenzando a largar las primeras gotas me metí la cabeza de su poronga en mi boca que con esfuerzo estirando mis labios al extremo pude comérmela y al instante me llenó la boca de leche hasta que no lanuda aguantar más y derramo un buen chorro sobre mi pecho. 
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