1. Muy Especial


    Fecha: 22/06/2018, Categorías: Dominación Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... desataron, moví el cuerpo para tratar de quitar las pinzas de mis pezones cuando sentí el fuete arriba de mis nalgas. - - Si te lo quitas te lo coso al cuerpo para que veas lo que duele. - Me quitaron la venda de los ojos y me ordenaron: Camina. Salimos de la habitación obscura y me deslumbré subimos una escalera, recorrimos un pasillo y llegamos al final, me detuvieron con un tirón del cuello, una se acercó a la puerta y tocó, nadie contestó al llamado, abrió la puerta y vi una gran habitación de excelente gusto, con una cama grande, un tocador con un espejo y un banco, un closet con la puerta entreabierta y una puerta cerrada, que supuse que era el baño, me hicieron entrar, pude conocer a las dos mujeres que me llevaban, ambas vestidas de látex negro, con buen cuerpo, el pelo recogido una con ojos negros y la otra con ojos café claro, una llevaba un fuete en la mano. En una de las esquinas había un aparato que tenia un travesaño horizontal como a un metro del suelo y uno que salía del centro hacia el frente como a 30 centímetros del suelo, ...
    ... hacia esa esquina me llevaron. - Date vuelta y de rodillas. Dijo la que no tenia el fuete. Obedecí, parecía que me había acostumbrado al dolor en los pezones pero el ardor era insoportable. Se pasaron detrás de mí, me desataron las muñequeras y con un movimiento sincronizado estiraron mis manos y ataron cada una a un lado del travesaño horizontal, el otro quedó entre mis piernas, la del fuete se puso adelante de mí y subió el travesaño perpendicular hasta que apretó mis testículos y dijo: - - Siéntate cómodo. - Yo creo que ya sabemos quién fue el vendido, dijo la otra. - Mejor lo dejamos al ama. - Como quieras pero es preferible que lo guardemos. - OK, un volado para ver quien es primero. - No las dos al mismo tiempo. -Perfecto. Tomaron la placa que traía en el pecho que decía "vendido" y jalaron, el dolor fue indescriptible, los pezones estaban entumidos pero el ardor era de los mas intensos que yo había soportado. - La última advertencia, nunca veas a los ojos del ama y nunca la desobedezcas, suerte. Se dieron la media vuelta y se fueron. 
«123»