1. Por fin me cogi a mi alumna


    Fecha: 04/07/2018, Categorías: Jóvenes Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    tengas lindo día y sé más cuidadosa la próxima vez. -Tú también, ten un lindo día. Y por primera vez, me besó en la mejilla, cosa que hoy hacemos con toda naturalidad. El siguiente viernes no paró de mirarme, incluso cuando estaban trabajando en grupos y de hecho en un par de ocasiones se fijó en mi entrepierna. Era obvio que mi alumna me deseaba tanto como yo a ella. Mi dulce Dayana. El lunes se despidió de su amiga y le dijo que iba a hacerme una consulta de un tema que le costaba. Como si nada, dejé que preguntara aunque mi corazón palpitaba con fuerza: �Bésala. Cógetela. Pártele en dos ese culo�. Le expliqué incluso usando el pizarrón, hasta asegurarme de que de veras había entendido el tema. Durante casi medio minuto, se quedó mirando en silencio sus apuntes. -Espera. Me asomé a ver si había alguien cerca y nada. -¿Alguna otra cosa? -Es que� no sé, profe� -¿Será lo que yo pienso? -¿Y qué cosa es eso? Acaricié su cabello. Luego su mejilla y pasé suavemente mis dedos por su boca. -Eres una niña muy guapa, bebé. Ella tiene dieciséis. -Gracias, profe. Usted también es muy guapo. No me pude contener y la besé, cosa que fue correspondida sin chistar. Besa increíble esta bebé. La tomé por la cintura y acaricié su espalda y ella la mía. Así estuvimos durante varios minutos, como si fuéramos novios de la secundaria. En un momento dado acaricié su trasero duro y redondito y Dayana no se incomodó para nada. No quise despertar sospechas, así que intercambiamos números y esa noche ...
     pasamos más de dos horas por whatsapp. Quedamos en que no volveríamos a quedarnos al final de la clase ni hacer nada que provocara la mínima sospecha. Un día fuimos al cine y la cosa se puso tan caliente que ambos salimos todos mojados; supongo que ella también llegó a su casa a masturbarse. En algunas ocasiones, me pasó fotos suyas en ropa interior y fue así que por fin la invité a irse conmigo para la playa aprovechando que el pasado fin de semana hubo día festivo. En todo momento la idea era pasarla por hija mía en un hotel cuatro estrellas ubicado en una excelente playa. Su shortcito dejaba ver sus deliciosa piernas, así que en el camino hicimos varias paradas para besarnos y manosearnos, se las chupé de arriba abajo pero nunca cogimos: yo quería iniciarla (era virgen) en el hotel. Cuando llegamos, lo primero que hizo fue cambiarse enfrente mío y se puso un bañador que se le veía espectacular. Esta niña, mi Dayana, mi más deliciosa alumna, de verdad quería lo mismo que yo: que nos diéramos una buena cogida. Para no generar dudas en el personal, quedamos en que tendríamos un día normal de padre e hija y que en la noche nos convertiríamos en amantes. Ella quiso adelantar algo y en la piscina se me pegó y me abrazó varias veces haciéndome endurecer. -Gracias, papi. Este paseo es mi mejor regalo de cumpleaños. Mentira. El mejor regalo era el que le tenía preparado para esas dos noches pero sólo voy a contar la primera, que de hecho fue la mejor. Se puso una lencería rosada ...