1. Una amiga de mi esposa


    Fecha: 05/07/2018, Categorías: Infidelidad Autor: Flea Ruvalcaba, Fuente: CuentoRelatos

    ... cuando gire mi cabeza para poder verla, ella se había quitado los jeans y la blusa, salió únicamente en ropa interior dejándome ver tan escultural cuerpo. —¿Era así como me querías tener? —Eeeh!! Pues no pensaba que fuera de esa manera pero si, así quería verte, me hubiera conformado con solo poder verte pero ahora creo que será mucho más de lo que yo esperaba. Comenzó a caminar en dirección hacia mí, yo estaba sentado en el filo de la cama tomando con ambas manos el trago de ella y el mío, agarró su bebida y le dio un trago, coloco en envase en el tocador de la habitación y volvió a acercarse a mí. —¿y ahora qué sigue? —Que te puedo decir, mejor me pongo a actuar… La tome de la cintura, comencé a besar su abdomen, lo frotaba con mi mano derecha como si fuese un escéptico de tenerla frente a mí, la acaricie de arriba abajo, bese su abdomen, sus caderas, con mis manos trataba de abarcar tan hermoso culo de esa mujer, lo frote como queriéndolo lustrar; mientras yo estaba acariciando su cuerpo, ella frotaba mi pene con su rodilla, que inmediatamente tuve una erección. —¿No piensas quitarte los pantalones? —Claro que sí, solamente quiero disfrutar poco a poco este momento, no quiero apresurarme a nada. —Entonces demuéstrame que tantas ganas tienes de hacer rendir este momento. Mi piel se puso chinita cuando la escuche decirme eso, nuestra respiración comenzaba a ir más a prisa, comenzó a quitarme la ...
    ... camisa botón por botón y con sus uñas me trazaba una línea en mi pecho, lo hacía suavemente y eso conseguía que mi piel se erizara de la excitación. Mis manos sudaban por la emoción y la adrenalina, la coloque sobre la cama en posición de cuatro patas y así comencé a besarle su espalda hasta bajar a sus hermosas nalgas, ahí me detuve y con mis dientes le fui bajando poco a poco su tanga, la deje al descubierto y ahí comencé a frotar con mi lengua esa zona hasta terminar haciéndole un rico oral y con mis dedos frotar su clítoris, ella me ayudó a que ese acto fuera más placentero moviendo su trasero con movimientos pélvicos como si estuviera siendo penetrada por mí, comenzó haciéndolo despacio y conforme se iba excitando iba incrementando sus movimientos. Le pedí que ahora se recostara en la cama y así continué haciéndole el sexo oral y ella se tocaba sus pezones gimiendo y haciendo un sonido excitante, se mordía los labios, frotaba con un poco de más intensidad sus pezones y continuaba haciendo esos movimientos pélvicos que ya me estaban dando ganas de penetrarla pero me seguía conteniendo a hacerlo, quería probarla completamente porque también estaba consiente que tal vez eso no volvería a pasar. Me quité mi pantalón y ropa interior mientras ella se masturbaba, volví a acercarme a ella, la tome entre mis brazos y comencé a besarle el cuello, los labios, sus pómulos y los lóbulos de los oídos… Continuará... 
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