1. Convertida en una puta por la culpa de mi hijo


    Fecha: 08/07/2018, Categorías: Sexo con Maduras Sexo Duro Sexo en Grupo Autor: delmos2007, Fuente: xHamster

    ... importancia.Fue incapaz de dormir y se levantó muy temprano para ducharse. Evitó mirarle tumbado encima de la cama, como si no quisiera volver a excitarse. Se puso unas bragas limpias, unas bragas blancas de raso, un sostén a juego y encima se colocó la bata blanca tipo doctora que usaba en la farmacia, así como unos zuecos también blancos. Enjuagaba unos vasos en el lavadero cuando oyó a su hijo entrar en la cocina. Le miró por encima del hombro y se percató de que le devoraba con la vista. Iba vestido con unos chinos y una camisa de cuadros.Buenos días, cariño, ¿cómo has dormido?Bien, contigo muy bien -. Irene volvió a mirar hacia el fregadero. Carlos avanzó hacia ella y primero le pegó un cachete en el culo, luego se pegó a ella abrazándola y estampándole un beso en la mejilla -. ¿Cómo está mi mamá favorita?Bien.Estás muy guapa…Gracias. Tengo que bajar ya mismo a la farmacia.Carlos dio un paso atrás sin dejar de mirarla.Te queda un poco ajustada esta bata, ¿no?Sí – dijo mirándose, aunque sin parar de lavar la loza -, me hace el culo muy gordo.Inesperadamente, su hijo le dio una pasada con la palma muy abierta, de manera lenta, como palpándolo. Ella cerró los ojos, temerosa de que la situación se desbordara.¿Usas tangas?No, la verdad es que nunca los he usado…Te quedarían mejor -. Le subió la parte trasera de la bata hasta descubrir las bragas blancas que llevaba, de una tela lisa y brillante que le tapaba gran parte de las nalgas -. Te quedaría el culo más flojo.Quizás…Le ...
    ... mantuvo la falda subida unos instantes, deleitándose con la amplitud del culo de su madre, con aquellos muslos tan anchos y apetitosos. Ella continuaba fregando, simulando su ingenuidad.¿Te compro un tanga y pruebas a ver qué tal? – le propuso su hijo.Bueno, vale…Ya verás como te resulta cómodo…Y dejó caer la tela tapándola de nuevo. Fue un alivio, Irene temió que el asunto pasara a mayores. Se puso a desayunar y luego terminó de recoger la mesa. Su hijo le dijo que la acompañaría a la farmacia, que no tenía mucho que hacer. Se dirigió al cuarto de baño para retocarse. Echó el cerrojillo, se apoyó en la puerta abriéndose la bata a toda prisa y bajándose las bragas unos centímetros. Y se sacudió el chocho velozmente con la palma abierta, todo por el tacto de su hijo, por el morbo de haberle levantado la bata y haberle visto las bragas. Se dio tan fuerte que se corrió enseguida, luego se apoyó en el lavabo y se miró al espejo. Se estaba viendo atrapada por la mente retorcida de su propio hijo. Tenía que controlarse, se lo repetía una y otra vez, antes de que el asunto se fuera de las manos.Bajaron juntos a la farmacia, ubicada en la planta de abajo. Allí Carlos saludó a Macario, un hombre íntimo amigo de su padre que llevaba diez años trabajando en la farmacia. Le faltaba poco para jubilarse, tenía 63 años, un solterón ya con el pelo canoso, con la cara algo arrugada, con su barriguita cervecera y sus achaques. Era un compromiso de su padre, porque a Irene no le gustaba, decía ...
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