1. El ardor y mi ginecólogo


    Fecha: 08/07/2018, Categorías: Anal Sexo con Maduras Tabú Autor: Anitaslut44, Fuente: xHamster

    ... intenso orgasmo. Fue algo increíble.Quedé exhausta sobre la cama, sintiendo el palpitar de mi concha bien dilatada. Abrí los ojos y vi al doctor juntando mi orgasmo en un frasco.Entonces me explicó que el ardor en mi concha era a causa de alguna reacción química, provocada seguramente por el producto de limpieza con el cual lavaba mi ropa interior. Las pruebas de laboratorio lo confirmarían.Me recomendó no usar tangas ni bombachas al menos por unos diez días. En ese mismo tiempo tampoco debería tener sexo…Me dio un turno para una nueva visita y se despidió gentilmente de mí…Tres días después regresó mi esposo de su viaje; con unas ganas de cogerme tremendas. Víctor se puso loco cuando supo que tendría que esperar cinco días más para gozar de mi concha o mi estrecho culo…Suplicó que me dejara; no iba a aguantar ese tiempo sin cogerme…Entre ambos encontramos la solución: el buen doctor no había dicho nada sobre el sexo oral, así que, cada noche, yo le daba a Víctor unas tremendas mamadas de verga hasta hacerlo acabar en mi boca…Mi adorado maridito estaba encantado de que le chupara la pija hasta hacer que me llenara mi boca con semen; pero yo estaba cada vez más caliente porque no podía ni tocarme. Además el hecho de andar todo el día sin mi diminuta tanga rozándome los labios vaginales, aumentaba mi excitación.Unos días después finalmente volví al consultorio del doctor y lo encontré reunido con otro médico de su misma edad, igual de guapo y elegante.Me lo presentó como un ...
    ... colega especialista en infecciones vaginales…El doctor confirmó que el ardor en mi concha se debía al jabón de lavar.Me quedé más tranquila al saber eso. El ardor había desaparecido por completo. El doctor me ordenó sentarme otra vez en la camilla ginecológica y junto con su colega me examinaron la vagina.“Está en perfecta condiciones, Ana…” Anunció mi médico tras examinarme.Luego invitó a su colega para que también me revisara.Apenas este segundo médico me metió un dedo empecé a gemir.Llevaba una semana entera sin coger y ahora tenía dos hombres maduros mirándome casi desnuda y acariciándome la concha. Fue demasiado para mí. No hizo falta que ninguno de los tres dijera algo…Mi ginecólogo se puso de pie entre mis muslos abiertos, sacó su verga ya bien endurecida y me la metió en la concha de un solo golpe. Dejé escapar un grito de placer y de inmediato el otro colega hundió su pija en mi boca.Yo me sentía en la gloria. Un hombre maduro me estaba metiendo su verga con todas sus ganas en mi hambrienta concha, mientras otro me ofrecía su pija para que yo se la endureciera a lengüetazos.Me bajaron de la camilla y quedé de pie entre ambos.“Usted es una mujer muy caliente, Ana…” Dijo el segundo médico desde atrás, acariciando mis tetas, haciéndome endurecer los pezones.Mi ginecólogo por delante, levantó mi pierna izquierda, la sostuvo con su mano debajo de la flexión de mi rodilla y me metió su dura verga en la concha otra vez. Mientras me chupaba las tetas, mordiendo mis pezones.Su ...