1. Por histérico y maricón


    Fecha: 12/07/2018, Categorías: No Consentido Autor: diosapuerca, Fuente: CuentoRelatos

    ... alumnado, María Gladys atrapa al Javi, y en una lucha cuerpo a cuerpo, lo domina de tal manera que apresándole los brazos con una pierna en el suelo, y con la otra pierna dominándole también ambas piernas a él, le baja los pantalones con bóxer incluido, y en medio del griterío de todas las chicas ahí rodeando aquella lucha y contemplando lo que sucedía, María Gladys comenzó a cosquillearlo sádicamente enloqueciéndolo a desesperaciones deslizándole los dedos por sus piernas y bajo vientre, y sin ningún escrúpulo... por los huevos y la verga que al Javi se le había empinado en erección bestialmente asombrosa, para comenzar aquella tortura de pajearlo bien despacito, diciéndole en la cara que quería ella ver... cómo le saltaba la leche por la verga. Javi, enfurecido y llorando, no podía evitar lo que María Gladys le estaba haciendo, y mientras todas las chicas soltaban las carcajadas y no se perdían detalles, María Gladys reía pajeándolo sin piedad, y nos decía a todas: -¡Miren chicas... miren cómo le hago saltar la crema!!!" El Javi gemía y sacudía la cabeza desesperadamente impotente, y su inmensa verga era "ordeñada" por la mano de María Gladys que con sus dos manos completamente libres, con una mano lo pajeaba, y con la otra le hacía cosquillas por el bajo vientre y las piernas... y obviamente... por los huevos. El Javi hacía titánicos esfuerzos -se veía-, por evitar "darle el gusto" a su dominante vencedora, pero... "no pudo más", y por su verga saltó un verdadero géiser ...
    ... cremosísimo y blanco que prolongadamente abundante, formó un largo chorrete en el piso quedando su leche a la vista de todos los ojos que miraban y un estridente coro de femeninas carcajadas, coronaban aquello. Y como aderezo fatal para el Javi, en aquella tarde... ¡era él el único chico varón de la clase entre todas nosotras! María Gladys alzaba sus brazos festejando aquello mientras en su hermoso rostro dibujaba mirándolo al Javi una morisqueta por demás cómica y burlona sacándole la lengua mientras se la hacía, y aquel chico bramaba en pleno orgasmo y gemía derrotado y apresado entre las gruesas y potentes piernas de la María Gladys que lo tenía así apresado. Unas chicas habían herméticamente cerrado con llave la puerta de aquél salón, y ahí adentro... la joda aquélla era una verdadera farra por demás gorda y despampanantemente insólita. El chorro aquel de leche estaba extendido largo y cremoso en el piso mientras varias chicas reían a carcajadas mirándolo y comentando, y María Gladys reía...y no lo soltaba de entre sus aprisionantes piernazas, al pobre Javi que seguía de ella preso. Por el contrario...sus dedos... recomenzaban las cosquillas sobre la desnudez del muchacho. Javi retorcía inútilmente su cuerpo y su cabeza se sacudía en desesperación evidente, y su verga, que había un poco cedido su imponente erección luego de aquella feroz acabada, ahora... ¡volvía a empinarse endureciéndose y engrosándose larga y dura otra vez! María Gladys... reía, y reían todas las chicas ...
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