1. Conociendo a Cindy ! :3


    Fecha: 09/08/2018, Categorías: BDSM Fetichismo Lesbianas Autor: maryuzagi, Fuente: xHamster

    Toda una semana de trabajo agotador esperando el momento para complacer mi mas anhelado deseo y por fin el viernes ha llegado. Justamente que ese día tenía que trabajar por la tarde pero ahora nada importa, por fin voy a conocer a una mistress. No tenía mucho de haberla conocido por Internet, tan sólo tres semanas pero en ese tiempo ya me ha ofrecido mucho que muchas otras ni siquiera han soñado en hacer.Su nombre me agrado mucho “Cindy”, de momento lo que conozco de ella, es una mujer culta y refinada, y con gustos muy elegantes, también tiene una fetiche por la ropa sexy y los zapatos de tacón cosa que me excita muchísimo. También me ha dicho que ha tenido varias mujeres sumisas a su cargo. Eso también es un punto a favor, ya que soy novata y me siento más segura con alguien que tiene ya un poco más de experiencia. Y algo que llamará mucho la atención sobre todo a aquellas personas que no estén en este mundillo, es 20 años mayor que yo y es mujer. Sí, sé que parece una barbaridad, pero bien visto ella me ofrece su experiencia en la vida y yo le ofrezco la alegría e inocencia que sólo la juventud tiene.De todas formas, aquí estoy en este lugar del norte de la ciudad. Acabo de llegar en el autobús y sólo pienso en verla. Es tarde y primero tengo que dejar la maleta. “Te espero en este restaurante frente al hotel” me dijo por WhatsApp. Llego al hotel y la recepcionista ya tenía la llave de nuestra habitación en la mano, la 31. Sé que suena extraño pero probablemente Cindy ...
    ... acababa de salir del hotel sin habernos visto. Eso sí, a la recepcionista se le abrió la boca cuando me ve llegar y le pido la llave, la diferencia de edad y ser del mismo sexo empieza a dar sus rumores pero no me importa.Al subir en el ascensor y abrir la puerta de la habitación ahí están todas sus cosas. No me atrevo casi ni a mirar, pero de reojo se ve más de lo que parece. Hay una mochila y una maleta, las dos de tela, negras y naranjas. No parecen gran cosa pero sólo pensar los juguetes que están dentro, de los cuales hemos hablado en más de una ocasión, me pongo aún más nerviosa. Además, el tiempo apremia. Sé que me aguarda en el restaurante y lo que menos quiero es hacerla esperar. Me refresco un poco, retoco el maquillaje y salgo rápido para poder verla.En la calle, una de las principales avenidas de la ciudad, parece que todo el mundo me mira y juzga lo que estoy a punto de hacer. Por un momento, me paro y tranquilizo, sé que todo está en mi mente. Al entrar en el comedor, suena un “ding” para que los camareros sepan que un nuevo cliente está en la puerta. El sonido hace que casi salte por los aires, estoy tan nerviosa que ya no sé ni cómo hablar.Miro al fondo del comedor y en seguida puedo reconocerla, ahí está, al lado de la ventana como había prometido, con un vestido negro y unas zapatillas rojas. Me acerco, ya no necesito preguntar a la camarera dónde está ella. Me acerco y nos damos dos besos, ahí es cuando entiendo por qué he venido y que lo que me espera es mucho ...
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