1. Voyerista esposa exhibicionista 1


    Fecha: 28/08/2018, Categorías: Fetichismo Sexo con Maduras Voyerismo Autor: metrosexualmex, Fuente: xHamster

    ... podías ver la línea que une las nalgas con las piernas y el borde de sus pantaletas; no necesita agacharse, para que pudieras verle la panocha o las nalgas.En los lugares públicos, las mujeres fingían no vernos, evitaban el contacto visual con nosotros; pero los hombres devoraban a la Wera, se le quedaban viendo con tanto morbo, que la desnudaban con la mirada y seguro que la violaban con la mente, eso me calentaba demasiado, me imaginaba a la Wera bien clavada, cogiendo con otro hombre, manoseada y “dedeada” sin piedad. A ella nunca le faltaron al respeto, porque yo tengo fama de cabrón y soy algo agresivo, creo que tengo cara de pocos amigos. Bueno, en los centros comerciales buscábamos los pasillos más solos y, le pedía a ella que se agachara como para recoger algo del piso o tomar algún producto de los anaqueles de abajo. Cualquiera podía verle, los calzones, las nalgas, sus piernas, casi hasta el hoyo. Si te acercabas a la Wera podías ver sus pezones de su blusa abierta o escotada, dependía de lo que se pusiera. Yo le pedía a la Wera sentarse en cuclillas abriendo las piernas ¿Qué te puedo decir? Que esa tímida y decente mujer, mostraba con gusto su coño bien abierto en público, cuando se agachaba la Wera para mostrar el trasero, ella separaba con sus dos manos las nalgas, para que se le viera bien abierto su ano, muchas veces no resistí la tentación y le metí salvajemente el dedo por el ano, en pleno centro comercial o en el café.En las tiendas como Aurrera o Soriana, ...
    ... yo la dejaba sola, para que ella buscara a un hombre que le gustara, ella por lo regular buscaba a algún hombre maduro solitario o a algún chavito de apariencia inocente, pero guapos, según ella y, que anduvieran solos, para hacerles su “show” de agacharse despistadamente y mostrarse como “sin querer”, nalgas, piernas o busto. Yo la veía desde lejos cómo excitaba a otros hombres, pero ella también se excitaba, cuando yo veía que algún “aventado” se quería pasar de la raya, yo llegaba tranquilo, como si nada y nos retirábamos. Seguro que varios señores y chavos se masturbaron hasta el cansancio recordando el cuerpo de mi esposa. Como dicen: “tan cerca y tan lejos”.En los cafés hacíamos otras cosas: Primero siempre tratábamos de que nos atendiera un chavito, no una mesera, para que en lo que ordenábamos nuestras bebidas ella le mostrara primero las pantaletas y las piernas, después de un rato, les dejaba ver su vagina. Otra cosa que hacíamos era sentarnos frente a la típica pareja de tórtolos; la Wera, frente al novio y yo tapando a otros clientes que pudieran ponerse de mirones impertinentes. Imagina esta escena: Tú estás con tu chava, de manita sudada bien tranquilo y llega un matrimonio y la mujer te enseña primero las piernas, las pantaletas y pasados unos minutos, cuando ella regresa del baño trae las pantaletas en la mano, te las muestra discretamente en su mano y ahora se sienta frente a Ti con las piernas más abiertas, ahora puedes ver su concha, ves cómo se acaricia con ...