1. En el baño del patio de comidas


    Fecha: 06/10/2017, Categorías: Sexo con Maduras Voyerismo Sexo Duro Autor: Anitaslut44, Fuente: xHamster

    ... que Ana se atragantara con semejante mordaza de carne dura. Le cogió la boca con frenesí, sin dale descanso a la boca de mi sensual mujercita…Cuando estuvo satisfecho con la habilidad oral de Anita, el pibe la levantó jalándole los cabellos y él se sentó en su lugar. Mi delicada esposa puso una pierna a cada lado del cuerpo de su nuevo amante, alzó su pollera y a mí no me sorprendió ver que no estuviera usando ni siquiera una tanga. Muy despacio fue bajando su cuerpo al encuentro de esa enorme verga erecta, que ansiaba recibirla tanto como ella...La penetración inicial debió ser dolorosa, porque Ana abrió la boca y dejó escapar un chillido lastimero. Pero enseguida se repuso y siguió adelante, empujando hacia abajo, hasta quedar totalmente empalada en esa verga juvenil. El chico comenzó a hacerla cabalgar sobre él, mientras le sobaba las tetas y le lamía los pezones.Ana siguió cabalgando y en un momento arqueó su espalda; a punto de tener un tremendo orgasmo y miró hacia arriba, descubriendo mi cabeza asomada por el borde del mamparo…Lejos de sorprenderse, me lanzó un beso al aire, me sonrió y continuó cabalgando como una desaforada, mientras me dejaba ver su cara de satisfacción y placer con el intenso orgasmo que le provocaba la verga de ese mocoso enterrada en ella.Abrí la cabina dispuesto a salir; ya había visto suficiente.Antes de abandonar el lugar pude oír claramente decir al chico.“Date vuelta contra la pared, mami… ...
    ... quiero darte por el culo…”Ana pareció negarse en un principio y creí que f***ejeaba con el chico, pero unos segundos después pude oír un alarido desgarrador y supe entonces que ese mocoso había ganado la batalla.Regresé al mostrador y pedí otro café, para luego sentarme otra vez a la mesa y esperar que el asunto en el baño terminara de una buena vez…Unos minutos más tarde observé salir al chico del baño. Venía con una sonrisa relajada y todavía se estaba cerrando la bragueta de sus pantalones. Al pasar frente a mí, me miró sin dejar de sonreír y me guiñó un ojo. Estaba a punto de levantarme de mi asiento para agarrarlo a trompadas, cuando noté que Ana se dirigía hacia mí.Ella notó mi bronca contenida y me sostuvo por los hombros.Se sentó a mi lado y me preguntó con una sonrisa maliciosa:“Te gustó lo que viste, amor?Le dije que no me había gustado la actitud desafiante de ese mocoso.“Tiene solamente dieciséis años ese nene… por eso es así…”Yo no podía creer que mi delicada mujercita había sido tan bien cogida y sodomizada por semejante mocoso; pero terminé sonriendo también y preguntándole si lo había disfrutado.Dijo que el chico le había maltratado bastante la cola, con brutalidad; pero su vagina estaba muy agradecida con sus embates. Había acabado tres veces con esa verga empalada en su cuerpo.Anita miró al chico alejarse del lugar y sonrió otra vez al preguntarme:“Qué película podemos venir a ver la semana que viene?... Yo invito… 
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