1. Viajando en el tiempo (6)


    Fecha: 04/09/2018, Categorías: Infidelidad Grandes Series, Autor: AMorboso, Fuente: CuentoRelatos

    ... de diseño moderno como en el que se había metido. Una suave voz de mujer le dijo: -¿Desea alguna cadena de TV en especial? Eva se quedó muda. No sabía ni de dónde venía la voz y el susto la había paralizado. La voz repitió la frase y a ella solamente le salió decir: -NNo. Perdone. Me he equivocado. Durante muchos minutos, no hubo más sonido que el de la tele. Por fin, sobre la mesita, en uno de los círculos, se abrió y subió una pulsera que parecía de plástico. -Por favor, póngase la pulsera y vaya a los ascensores. Despacio y con miedo, se puso la pulsera y nada más terminar, se abrió de nuevo la puerta y el vehículo descendió unos centímetros para facilitar su salida. Una vez fuera, vio que estaba frente a una pared metalizada, con una serie de carteles con el texto “ASCENSOR”. Se dirigió a uno de ellos y se puso a buscar el botón de llamada, sin encontrar nada. Todavía seguía buscando, cuando debajo de la puerta, un trozo de lo que parecía pared se desplazó a un lado, permitiendo su entrada. Lo hizo mirando a todos los lados. El interior era igual que el exterior, metalizado y sin muestras de uniones. Una vez dentro, la puerta volvió a cerrarse, no dejando ninguna muestra de que estuviese allí. Inmediatamente, una suave brisa le dio en la cara, que terminó unos segundos después, para, seguidamente, abrirse la puerta, dejándola salir a una espaciosa habitación. Un vistazo alrededor, le mostró paredes cubiertas con cuadros que le sonaba que eran famosos. Algunos los había ...
    ... visto en museos y otros en documentales de televisión. También había otros que le resultaban totalmente desconocidos. A un lado, una plataforma rectangular rodeada de seis piezas, le hicieron pensar en una mesa con las sillas alrededor, pero todas ellas sin patas. Al otro lado, ocho piezas como las sillas pero más anchas, se encontraban repartidas en un semicírculo frente a una pared, donde, en lo que parecía una ventana, se mostraban imágenes de dos mujeres comiéndose el coño mutuamente. De una de esas piezas, al entrar ella, se levantó una mujer de una edad indefinida, pero entre 30 y 40 años, que inmediatamente se dirigió a ella. -Bienvenida. Mi nombre es Sara. ¿Cuál es el tuyo? -Eva, señora. -Hola Eva. Por favor, no seas tan formal. Llámame solamente Sara. ¿De qué año vienes? Eva se quedó sorprendida, pues tenía entendido hasta el momento, que los clientes no sabían de los viajes en el tiempo, por lo que dedujo que tenía que ser su contacto allí y que era quien le llevaría con el cliente. Cuando ya iba a hablar, Sara al verla sorprendida, se adelantó. -Sí, Eva, conozco la historia. Yo también estuve trabajando para la organización, y ahora solicito sus servicios de vez en cuando. Hoy soy yo tu cliente. Eva siguió más sorprendida, dudando si decir algo o no, pues le habían ordenado no decir nada, pero tampoco esperaba que supiese su condición. -Ppperdone, pero no puedo hablar sobre eso. -Ya lo sé, y no te preocupes. Te lo preguntaba porque pedí a alguien de finales del siglo ...
«1...345...8»