1. Resolviendo las deudas de mi padre (Parte 1)


    Fecha: 07/09/2018, Categorías: Sexo Oral, Sexo con Maduras, Autor: RewweR010, Fuente: CuentoRelatos

    Mi padre es lo que se podría llamar un hombre de negocios. Esto nos ha traído un buen sustento económico a mi madre y a mí, sin embargo en ese juego no siempre se gana, pues hay veces que se apuesta mucho dinero y el resultado no acaba siendo favorable. ¿Por qué hago mención de esto? Pues porque mi padre descubrió una manera de cubrir cualquier posible pérdida, algo así como un perdón de la deuda. En ese método mi “fitness body” es la pieza clave. La verdad es que todo esto comenzó como un simple castigo, pues mi padre se enteró de que el chofer que me iba a buscar cuando se terminaba la jornada de clases, me daba otro tipo de clases extras en el asiento trasero del auto. Por lo cual mi padre lo despidió, sin embargo conmigo actuó como un hombre de negocios, y en mi actuar vio una oportunidad de obtener provecho. En los negocios no siempre ganas, hay veces en las que se pierde (y mucho), pero hay quienes están dispuestos a hacer vista ciega si se les compensa de alguna manera. La forma que vino a la mente de mi padre fue que a quien él le debía una suma significativa, yo le realizaría una felación (también mundialmente conocida como mamada). La gente que se mueve por ese mundo no suele ser precisamente joven por lo que, fuera de algunas putas, oportunidades como esa no siempre se les presentaría. Todo esto desde un punto estratégico resultaba muy conveniente para mi padre, pues le permitía arriesgar con mayor seguridad su dinero, pues si se encontraba en la situación de una ... gran pérdida yo lo solucionaría, y por la otra parte sólo serían ganancias. Y no sólo eso sino que era posible de que se corriera la voz sobre lo que mi padre hacía, por lo que muchos otros también se arriesgarían con el fin dejar en aprietos a mi padre y disfrutar un poco de mí. Sin duda una buena jugada cuanto menos. Quizá ahora pueda pasar por tu mente si es que yo acepté tal propuesta de mi padre, la respuesta es un rotundo sí. ¿Por qué acepté tal cosa? La verdad es que es muy sencillo: para empezar nunca he sido de las que le dicen que no a un pene que se ve con necesidades… en cierto que lo más probable es que se trataría de un pene de un viejo, pero sólo sería su pene, no el resto de su cuerpo (que es lo que muchas encuentran un tanto asqueroso). Además mi mesada recibiría un buen aumento y los días que quisiera salir a bailar a alguna discoteca o a donde yo quisiera, lo podría hacer sin reniegos. Para mí también era un trato justo, además que sea como sea a mí me sonaba no sólo divertido sino que emocionante… Mi padre para esto colocó unas cuantas reglas a los que me tendrían arrodillada: - Sus manos permanecerían en todo momento en sus espaldas. - No me forzarían en ningún sentido. - Sus labios solamente se abrirán para exhalar gemidos o cumplidos. - No me tendría que sacar la ropa ni mostrar nada de mi cuerpo fuera de lo que mi vestimenta dejara ver. - Nada se puede grabar ni fotografiar - El acreedor decide el día, la hora y el estilo con el que quiere verme. - La ...
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