1. Perra callejera


    Fecha: 12/09/2018, Categorías: Sexo con Maduras Sexo en Grupo Tabú Autor: Femmefatale969, Fuente: xHamster

    ... sus garras en mi grupa, sus empujones, sus lamidos en mi coño, notaba mis muslos chorreando y chorreando, no tengo ni idea de cuánto semen suelta un perro, pero estaba segura de tener el chocho reventando.El propio César entró en la rueda, porque noté cómo de pronto una polla distinta me forzaba, pero fue breve, sus amigos no le dejaron. Me estaban llevando una y otra vez al orgasmo, me corrí varias veces, mientras yo, conseguí que Keko se corriera para mí, mis mamadas hicieron que el a****l aullando sin parar, me llenara de leche la cara. Joder esto era demasiado, no me podía creer lo que estaba pasando, mis gritos y mi placer iban a la par.Entonces noté cómo Hook me agarraba más fuerte, sentí un placer indescriptible, y mi coño se llenó de una polla que había crecido de manera increíble. Yo sólo podía gritar y gritar al tiempo que leche y más leche y más leche me inundaba por dentro. Los movimientos de Hook se hicieron más rápidos, - ufff tenía la sensación de que ese puto perro me iba a destrozar, ¡¡ pero me estaba encantando !!Entonces se separó un ...
    ... poco de mí, se dio la vuelta y dejó su culo junto al mío. Me intenté separar, pero ¡¡ no podía, estaba enganchada a un perro que me estaba llenando de litros de leche !!- Ja, ja, ja, tranquila dijo César. Es normal, a veces los perros y las perras, como tú, se abotonan, después de un rato largo, cuando deje de echarte semen se pasará. Relájate y disfruta, perra mía, que pocas veces vas a poder experimentar esto de nuevo. Hook te considera una de las suyas.Mientras seguía a cuatro patas, enganchada a Hook, notando como cada rato me echaba otro montón de leche en el coño, César se puso encima de mí y recogiendo con la mano el semen que Keko me había dejado por la cara, me lo llevó a la boca, - venga cómetelo, no seas una perra mala. Mi lengua recorrió todos los dedos de César saboreándolo. Entonces me agarró de las caderas y empezó abrirme el culo despacio, a la vez que me decía:- Sería un desperdicio este agujero aquí tan solito mientras mi perro trata de preñarte ¿no, perra callejera?Entonces, me puse a aullar como una loca estrenando mi nueva condición. 
«123»