1. El técnico de la nevera


    Fecha: 18/09/2018, Categorías: Infidelidad Autor: murgis, Fuente: CuentoRelatos

    ... con las piernas abiertas. Entonces el joven volvió a sentarse en el suelo, luego se arrodilló. Acercó su boca a mi coño y empezó a lamerlo, movía su lengua muy rápidamente sobre mi pipa, luego daba un par de chupetones y volvía de nuevo a mover su lengua con rapidez, haciendo que mi cuerpo se estremeciera. A continuación se puso a chupar mis labios vaginales, haciendo que mi cuerpo aún se estremeciera más, mientras yo enredaba mis dedos entre su pelo. Repentinamente sentí como metía uno de sus dedos en mi coño: ¡Oh! – gemí al sentirlo. ¡Ah! – Volví a gemir al sentir otro - ¡ah, ah! Empezó a moverlos como si fueran una polla pequeña, a la vez que seguía lamiendo mi pipa, así consiguió que me corriera entre espasmos y gritos de placer. Entonces se acostó a mi lado y volvimos a besarnos. ¡Ahora ya estás lista! – Exclamó cuando nos separamos - ¡Anda fóllame! Así, me puse a horcajas sobre su polla, lo guie hacía mi coño y descendí sentándome sobre él, cuando lo tuve totalmente dentro, empecé a subir y bajar sobre su tiesa polla, primero despacio una y otra vez, controlando los movimientos. El chico permanecía inmóvil, observándome, sujetándome por las caderas. ¡Oh, sí, muévete despacio! – murmuró, así que yo seguí subiendo y bajando sobre su polla, de vez en cuando me movía hacía adelante y atrás unas tres o cuatro veces y luego volvía a subir y bajar sobre la polla me recreaba porque era como la de Rafa el panadero me la estaba recordando, jajá. ¡Oh, sí, sí, más, más! – gemía ...
    ... el muchacho una y otra vez, mientras yo me seguí moviendo. Me agaché acercando mis labios a los suyos y nos besamos de nuevo, al separarnos él observó mis pechos que bailoteaban frente a su cara, los masajeó un poco y luego yo me separé volviendo a la posición inicial para seguir moviéndome sobre la polla que llenaba mi coño produciéndome un agradable cosquilleo El chico acercó sus manos a mis tetas y volvió a masajearlos y estrujarlos con suavidad aumentando el cosquilleo de placer que sentía mi cuerpo, seguidamente se sentó acercando sus labios a mis tetas, y los besó, primero uno y luego el otro. Después volvió a tumbarse, mientras yo seguía cabalgando sobre su polla cada vez más rápidamente ya que el placer iba aumentando transportándome hacía un nuevo orgasmo que nacía en mi interior. ¡Oh, sí, sí, córrete! – me animaba él. ¡Oh, aaahhhh, ah, aaahhhh! –gemía yo al estallar en mi segundo orgasmo. ¡Uhm, guau! –Exclamó el muchacho cuando dejé de convulsionarme- ¡Eres una bomba sexual! ¡Oh, no! – Dije yo – Es sólo que llevo varios días de abstinencia y mi cuerpo lo necesitaba. Anda ponte a cuatro patas – me ordenó – que acabe de follarte bien. Tú mandas – le dije poniéndome a cuatro sobre la cama. Él se puso de rodillas tras de mí, guio su erecta polla hasta mi agujero vaginal y la ensartó con maestría, posó sus manos sobre mis caderas y empezó con sus acometidas, primero despacio y luego aumentando el ritmo poco a poco. ¡Oh, uhm, uhm! – gemía él. ¡Oh, sí, ah! – gemía yo. Sus ...