1. Dr. de Pueblo. 1ra Parte


    Fecha: 20/09/2018, Categorías: Sexo con Maduras Masturbación Tabú Autor: max_decimo_, Fuente: xHamster

    ... comencé a masturbarme, pero la sorpresa llegó cuando recordé ese aroma y comencé a fantasear con tocarla y meterlo, nunca había estado con una mujer madura, y menos casada y nunca una mujer que no fuera citadina así que eso añadió más excitación,y termine en una magnifica corrida, cantidades de cálido semen brotaron de mi pene, curvo, ideal según mis amantes para estimular su ano cuando las penetro, es venoso, casi prieto, de unos normales 16cm de longitud, por 12cm de circunferencia,en fin, el semen escurría por mi mano, pensaba en ese olor, y la eyaculación no fue súbita, ni salvaje, fue larga, agonizante, chorreaba el líquido vital a través del hoyo de mi glande, era leche espesa, capaz de preñar a varias mujeres. Al fin terminó y solo pude imaginar ese semen escurriendo de la vulva de María; me quede dormido. Siguieron los días y despedirme me acercaba a ella,comencé a despedirme con un beso en la mejilla , algo no muy frecuente en este lugar. Aprovechaba para olerla, progresivamente al pasar de los días la iba acercando más a mi, platicábamos, y fue donde supe su historia, engañada y golpeada por su marido, seguía con él, por el hecho de no tener a donde ir, o más bien sus hijos, aunque bien pudo haberse largado antes, por que comprobé que la señora podía hacer casi de todo, coser ,vender, limpiar, construir,conducir. Con el Pasar de los días fue llegando más tarde, hasta que firmaba a las 4 pm y dejo de hacer ...
    ... todo rápido, se quedaba más tiempo, me bromeaba algo estúpido ,y yo la seguía con otra respuesta igual de boba, ella no se imaginaba que en ese momento en mi mente, ella estaba abierta, con el calor de mi verga fundiéndose dentro de su vagina, embistiendo ese maduro cuerpo, viendo rebotar esas ahora caídas, aunque lindas y morenas, tetas, escuchando sus leves gemidos, mientras la penetraba, no se imaginaba mis dedos rodeando su clítoris, abriendo esa flor, mis bolas rebotando en su estriado ano. No, lo imaginaba y de hacerlo, lo disimulaba bien. Un día sin más decidí cerrar todo, ella se dio cuenta, el candado era muy grande,no dijo nada, y platicamos en un pasillo, con doble puerta cerrada,utilice algunos trucos que pensé no irían a funcionar, me acerque la mire a los ojos, y aunque la vergüenza natural de una campesina se notaba en sus manera de hablar, poco después comprobé que se transformaba en una sucia puta, siempre y cuando tuviera una verga dentro de alguno de sus experimentados agujeros. Ese día terminé diciéndole que si quería pagarle a su marido del mismo modo,la podría ayudar, francamente me imagine por unos segundos, con una bofetada, y después con su rústico marido apuntándome con su rifle. No fue así, se quedo muda, y comenzó a temblar y reírse estúpidamente. Me dijo que estaba loco, yo aprovechando mi figura relativa de superioridad agregué que no pasaría nada si me decía que no. Mi plazo fueron 7 días. 
«12»