1. Mi primera experiencia, con un vagabundo


    Fecha: 23/09/2018, Categorías: Bisexuales, Primera Vez, Autor: ramirezarturo42, Fuente: CuentoRelatos

    He encontrado en Internet este sitio y también un lugar para confesar mi historia. Lo que voy a contarles sucedió hace aproximadamente cinco meses. Mi nombre es Arturo, tengo 28 años de edad, soy alto, algo llenito, pero no soy gordo y de piel morena clara. Hacia exactamente un año y medio que la relación con mi expareja había terminado, teníamos en total tres años y dos meses juntos. Ella fue la que decidió terminar un buen día la relación, aunque honestamente las cosas ya no andaban bien para ninguno. Por mi parte, los primeros meses fueron sencillos, los meses después pesados y difíciles de procesar pues me sentí deprimido, triste y sin muchas ganas de hacer más nada. Vivo en un departamento a las afueras de la ciudad, es tranquilo, me mudé justo a las semanas de quedar en soltería. Me aislé de muchas cosas y quería sentirme solo, me sumergí en la lectura y sobre todo en videojuegos y la computadora. Un buen día, todo desaliñado, con barba larga y el cabello ya sin forma decidí salir a caminar alrededor de las 9 de la noche con la intención de conseguirme una botella de Ron y unos cigarrillos. Aproximadamente a unas seis cuadras de mi departamento hay una tienda de autoservicio, por lo que no me demoraría más de 30 minutos estar de regreso en casa. Al salir de la tienda con mi botella en una bolsa, que puse dentro de mi mochila, y mis cigarrillos en la mano caminé lentamente hasta que decidí, por no sé qué cosas, parar en el parque comunitario del fraccionamiento. ... Encendí un cigarrillo y con las lámparas a medio servir escuche una voz que me pedía un cigarrillo. - Buenas noches señor, ¿no le sobra un cigarro? Al voltear me percaté que era un mendigo, sucio y con las ropas medio rotas. -Hombre, creo que si. Saqué de la bolsa un cigarro suelto y se lo di. Después de pedirme el encendedor, prendió el suyo. - Muchas gracias… ah que bien me va. Si un día puedo regresarte el favor, no me importaría un cigarrillo extra. O si tú quisieras que yo te hiciera el favor… Vi que de los pantalones rotos de entre la pierna con la mano me enseñó el miembro y soltó una carcajada. - Jajaja; reí. ¡No inventes viejo! No le hago a esas cosas, pero por hacerme reír toma, te doy otro cigarrillo. Me levanté y me fui… viejo loco deschavetado. Ya en casa me bebí media botella y me acabé los cigarrillos. Ebrio, pensaba en el amor pasado y reflexionaba sobre lo mal que me veía y lo miserable que me sentía en ese momento. Las ganas de orinar me ganaban y fui al baño. Llegué tambaleando y me dispuse a orinar mientras para mis adentros dije: Hasta ese vagabundo es más feliz que yo con todo y sus pantalones rotos. Pensé en su paquete… Me dejé caer en el baño y quedé dormido. Al día siguiente como a las seis de la tarde con un dolor de cabeza tremendo y oliendo mal me metí a la ducha con todo y ropa. Al salir, dormí de nuevo. Desperté como a las tres de la mañana. Encendí la computadora acompañado de una sopa instantánea de vaso y busqué: “Relatos” y con la frase Relatos de ...
«1234»