1. Una experiencia nueva


    Fecha: 29/09/2018, Categorías: Fantasías Eróticas, Hetero, Autor: melisa rodolfo, Fuente: CuentoRelatos

    Me llamo Rodolfo y tenía para entonces 32 años y mi mujer Melisa de la misma edad, llevamos mucho tiempo viviendo juntos, y cogiendo mucho sobre todo, a ella le encanta coger, y a mi más, somos muy abiertos a la hora de hablar de sexo y sobre todo para pasarla bien en pareja, ella es toda una mamasita, tiene un culo de la puta madre, y una rana muy jugosa y placentera, sabe coger muy bien, chupa la pija de una manera increíble, y la concha la mueve increíblemente rico, aparte de que tiene la rana muy jugosa y caliente, no me canso de repetirlo. No recuerdo muy bien cómo surgió la idea de introducir juguetes sexuales a nuestras vidas, el punto es que recuerdo haberle mostrado unas fotos de unos vibradores de un sex-shop, debido a que veíamos muchas fotos xxx en el internet, recuerdo que incluso decidimos ambos comprarlo el modelo y color del vibrador, se llamaba “el conejito” recuerdo que hicimos el pedido y que lo usaríamos cuando ella viniera a la ciudad donde yo vivo. Ya cuando ella vino para estar conmigo, recuerdo que era de noche y el clima estaba agradable ella vestía como lo que es, una tremenda puta, una lencería muy provocativa, una tanga muy delgada, de por medio un olor a feromonas que emanaba de su vagina que impregnaba todo el cuarto, una rana muy mojada y caliente, pezones eréctiles de una tetas muy ricas y mi pija que estaba redura por la experiencia nueva que estábamos a punto de experimentar. Es así como comienzo a besarla y decirle “mami que buenota que ... estas, mmm”, mientras le acariciaba las tetas, besándole el cuello y la nuca muy suavemente empecé a bajar mis manos para introducirla dentro de su tanga diminuta a lo que ella exclama “mmmmm papi”, su rana estaba totalmente empapada de fluidos vaginales, muy calientes, lo cual me excito demasiado y empecé a tocar su clítoris erecto a lo que ella empezó a agarrarme y a frotarme la pija diciendo “mmm amor que pija que tenés”. Me quito el bóxer y empezó a chuparme la pija como toda una puta, se la metía hasta el fondo, entre besos y lamidas mi pija se ponía cada vez más y más dura, toda babosa mezclada con liquido preseminal abundante, luego me incline y puse mi rostro enfrente de su sapo caliente, y comencé a lamerlo con la tanga puesta, se podía sentir el olor y el calor de esa rana totalmente arrecha, luego le quite la tanga y empecé a comerme su concha rica, chupaba sus labios mayores, con movimientos de lengua hacia arriba y hacia abajo lamia su clítoris erecto, introducía mi lengua dura dentro de su sapo, recuerdo que bebí todos sus fluidos vaginales abundantes esas noche, era como un sabor a limoncito agradable, tanto así que chupaba su concha como nunca antes se lo había chupado, y ella se retorcía diciendo y gimiendo “mmm ahhh, ricoo, papi”. Vi lo excitada que estaba y como se retorcía de la arrechura y dije este es el momento y le dije “amor te voy a meter el vibrador” a lo que ella con la cabeza hacia gestos de que si, ya que en ese momento ella solo pensaba en complacer ...
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