1. Mi madre es una pinche güila


    Fecha: 06/10/2018, Categorías: Sexo con Maduras, Voyerismo, Tabú, Autor: Arandirelatos, Fuente: xHamster

    Viridiana estaba que se derretía. Era normal, una chica de su edad con un tipo así, de buen cuerpo, bien parecido, en sus veintes y que por tanto le llevaba experiencia.Con sus pequeñas manos, Viridiana pudo constatar la firmeza del moreno que ya le hacía agua la boca desde que lo conoció.En esa ocasión Viridiana estaba con sus amigas, un grupo de jovencillas bastante avispado debido a que habían notado que aquel muchacho se les acercaba con notorio interés. Todas hicieron gala de sus mejores sonrisas y coquetería con fin de conquistarlo, sin embargo...Viri tuvo la suerte de que él se dirigiera a ella, justo a ella de entre todas.Así es, se interesó por Viri quien nomás escucharlo hablar sintió que algo se le disolvía por dentro, que le quemaba plácidamente mientras resbalaba por su bajo vientre hasta convertirse en una dulce humedad en su entrepierna. Nunca antes sintió cosa igual. Estaba en las nubes por el tal Tulio. Era fácil deducir eso de sólo escucharle hablar de él.—...de verdad, él es único. Quiero que lo conozcas, ¡ay, estoy segura de que se van a llevar muy bien! Tienen los mismos gustos —me dijo, la vez que me confesó que ya tenía novio; y ella no sabía hasta que punto sus palabras resultarían proféticas.Pocos días después se besaban en el sofá de la sala con total entrega. Quizás, si hubiese sido más lista, Viri se lo hubiera llevado a su recámara y se hubiese encerrado ahí con él, nadie lo hubiera notado. Pero se confió, se dejó llevar y ahí mismo estuvo ... dispuesta a entregarle su cuerpo. Era obvio que sus papás podían llegar en cualquier momento y descubrirlos.Probablemente estaba obnubilada por el deseo. De tanto escuchar a sus amigas hablar del sexo, a Viri le carcomía la envidia, eso se notaba. Y me lo había confesado de cierta manera, aunque no de forma directa, claro. Era evidente que sus amigas de la secu ya iban mucho más adelantadas que ella. De seguro más de una ya había perdido la candidez (es decir la virginidad) desde que dio inicio aquella dulce etapa hormonal y sus cuerpos comenzaron a madurar. Y ella... pues nada. Se sentía aún como una niña rebasada por las ya unas señoritas, conocedoras del mundo, y quienes se apropiaban de él mientras ella sólo soñaba.Podía notar que Viri quería disfrutar de los mismos placeres de los que sólo conocía de oídas. Debía parecerle lo más hermoso del mundo. Y luego, cuando tuvo la buena fortuna de conseguirse un novio tan experimentado como Tulio, pues bueno... es obvio, creyó que había llegado su momento.Las manos de Tulio no dejaban de explorar aquellas carnes antes vírgenes pero que en ese momento él hacía suyas. Se apropió así de esas tiernas pero bien formadas nalgas, y de esos inmaduros pero sensibles pechos, carne virgen y fresca...Pero la puerta principal de la casa se abrió y dio paso a Ana María.Ella, una mujer que era calificada por sus propios empleados de geniuda y neurótica (debido a sus duras facciones y su dominante carácter), regañó inmediatamente a su hija.—¡¿Pero qué ...
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