1. Atracción fatal o amor prohibido (1): Algo más que sexo


    Fecha: 09/10/2018, Categorías: Incesto, Infidelidad, Autor: Nazareno Cruz, Fuente: CuentoRelatos

    Nos conocimos cuando Gustavo, la pareja de mi madre debió ser internado de urgencia por un severo traumatismo producto de un accidente de tránsito, por tal motivo también asistió Sonia, la hija del señor. Aunque la relación de pareja de mi madre tenía poco más de dos años, nunca nos habíamos visto en forma personal, hasta ese momento tan solo un breve intercambio de saludos vía teléfono o whatsapp, no por nada en particular sino que ambos vivimos en ciudades distintas. Esta circunstancia nos reunió en situación tan particular. En razón de que ambos vivimos lejos del lugar de residencia y se dio la coincidencia que nos quedaríamos al menos todo el resto de la semana, fue mi madre la que nos solucionó el problema de donde alojarnos, al efecto nos propuso por razones de comodidad y cercanía que nos podíamos quedar en su casa, pues la que ocupa con su esposo no tiene la comodidad para alojarnos todos en ella. - Supongo que siendo “hermanos” no tendrán problemas en quedarse en mi casa. Acá les dejo las llaves, Luis sabe dónde queda y podrá disponer todo para que te sientas como en tu casa, le dijo a Sonia, (nos despedía hasta el día siguiente). Realmente este acontecimiento nos tomó de improviso que nos alteró la rutina, ahora debíamos quedarnos unos días, al menos hasta el fin de semana para ayudar en lo que fuera necesario. Subimos a mi auto y nos dirigimos a la casa de mi madre. Tomamos posesión de la vivienda, Sonia entro primero mientras dejaba el auto en el garaje, para ... cuando entre en la casa ya tenía todas las luces encendidas. Fue muy graciosa al recibirme abriendo la puerta, haciendo gala de su buen humor dijo con la mejor sonrisa: - Al fin solos!!! Frase original y graciosa, aunque la forma de presentarse para decirla era más que sugerente, tanto la entonación como la gestualidad. Ah, me olvidé mencionar que la mujer es una “doble pechuga”, de este modo denominamos graciosamente en Argentina a la mujer con opulentos pechos, y Sonia, los tenía grandes, bien grandototas, como de 110/120 de contorno, tanto que los botones de la camisa metían miedo de que en cualquier momento pudieran dispararse como balas por la presión de esas portentosas tetotas Realmente grandes y con formas súper voluptuosas. Seguramente está acostumbrada a que todos los hombres se queden embobados y con la mirada secuestrada por el tamaño y formas de sus opulencias mamarias. – Ehhhh, qué te sucede Luisito, te perdiste mirando… Qué nunca viste a una mujer? - Sí, claro que sí… Pero nunca una que tuviera tanto… y tan… bueno… - Ja! A todas les dirás lo mismo. - Es que no siempre veo algo así tan… y tan cerquita… como ahora. - Pero hombre… somos “hermanitos” - Pero no “hermanitos” de leche. El chiste la hizo sonreír, irradia gracia, sensualidad y seducción, está visto que esa noche sería bien entretenida. – Hermanita, creo que si te das una refrescante ducha te sentirás mucho más cómoda. - Pero es que no tuve tiempo de traerme ropa, y ahora es de noche, no sé… - En la que era ...
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