1. "LA ORGÍA GORDA"


    Fecha: 10/10/2018, Categorías: Sexo en Grupo, Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues

    Eran muy gordas aquellas chicas compañeras del grupo colegial donde estudiábamos. ¡Muy gordas..! Eran hermosas, es verdad...pero asombrosamente gordas también. Todas, como seleccionadas por lo gordas y, a la vez...lindas. Nosotros los chicos varones, éramos todos delgaditos y muy de ese tipo de chicos así vistos por el gusto estético social como "modelitos de elegancia seductora". Al llegar el fin de cursos, los resultados estudiantiles les dieron a ellas una ventaja abrumadoramente superior a la nuestra, y aquéllo incidió en nosotros como un elíxir afrodisíaco que nos erotizó sobremanera tanto a nosotros los varones, como a ellas también. -¿"Qué les parece si celebramos este fin de cursos con una linda orgía...qué les parece la idea, mh..?" Fue la propuesta hecha con una sutil y provocativa morisqueta cochinamente burlona, que nos hiciera una de aquellas hermosas gordas mirándonos a todos los varones del grupo mientras las demás soltaban las carcajadas, agregando otra: ..."¡Una orgía donde todos ustedes sean nuestros sometidos esclavachos sexuales y dejándose hacer por todas nosotras las cosas que nosotras quiéramos hacerles!!!" Fue aquéllo, como una súper punzante estocada erótica que nos atravezó como ensartándonos a todos de una manera por demás eficáz. -"SÍIIIII..!" -exclamamos -me acuerdo-, aprobando aquella propuesta, y las carcajadas eufóricas de todas, sus aplausos y gritos, sus brazos en alto y bailando algunas, sellaban aquéllo como el acuerdo a algo que era el ... comienzo de una cosa "muy gorda" que entre nosotros nacía. Cómplices y excitados en el más juvenil ardor, ellas y nosotros nos complotamos para hacer una orgía loca donde serían ellas, las que diagramaran todo...las que dominaran las acciones, y las que serían sobre nosotros, dominantes completamente absolutas. La euforia de aquellas triunfantes gordas hermosas, era sorprendentemente única. Nosotros, varones que habíamos sido por ellas humillados en aquella final paliza en la que nos demostraran tanta superioridad, estábamos frágiles y poseídos por un encanto superlativo hacia la arrolladora supremacía de todas ellas sobre nosotros, y nos resultaba tan excitante como motivante, el hecho de entregarnos sumisamente cómplices a la dominación que sobre nosotros ya comenzaban. Ellas, viendo cómo habíamos por ellas quedado, y viéndonos tan excitados como sumisamente dóciles a ellas ya entregados, entre ellas reían ya sin disimulo disfrutando aquella conquista, y, sin disimulo también, planificaban las cosas a hacernos con la más absoluta desvergüenza y hasta riéndose al planificarlas a voz en cuello. Éso, todo eso, funcionaba en nosotros los varones, como un aditivo aliciente que nos multiplicaba todavía más la excitación sexual que nos envolvía. A las risas decían entre ellas y ante nosotros, cosas como ser: -"Vamos a cocharlos bien calientes y vamos a disfrutarlos a nuestras anchas...quiero ver cómo les hacemos saltar la leche por la verga!!!" -"Yo quiero que me laman bien las ...
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