1. (14-B) Los amores de Ana Etxeberría


    Fecha: 11/10/2018, Categorías: Grandes Series, Microrelatos, Autor: Mister Neron, Fuente: CuentoRelatos

    bien. -Cállate, zorra –la abofeteó con dureza. El inspector Balaguer iba tan puesto de sexo que a la octava metida eyaculó como un pura sangre árabe. Mordió el hombro de Ana mientras ella gritaba de gustazo. -Ha sido un alucine –vino el jadeo sexual de Virginia poco a poco hasta evaporarse la imagen de Ana. Fue cuando el inspector Balaguer se percató de que folló realmente con Virginia. Pero su rostro transmitía una mezcla de sorpresa y agradecimiento. -Me ha encantado, César –giró Virginia el cuello y le besó-. ¿Puedo contárselo a mis amigas? Ha sido bestial. Igual alguna se atreve a un trío. -Vístete, zorra –la sacó el inspector Balaguer aún dura y alargada. -No conocía esta faceta tuya. Creía que eras más calzonados –se rascaba Virginia los bajos encantada. -Que te vistas, te digo. Alguien puede entrar. -¿Y eso no lo pensaste cuando tenías tu polla en mi coño? -Haz lo que te de la gana. Eres una puta mimada y consentida. -Y tú un violador de secretarias –reía ella sentada en el filo de la mesa. Cogió su móvil y se puso a toquetearlo. -Ponte al menos las bragas, joder. -Están rotas. Me las rompiste al arrancármelas. ¿Quién es Ana? -¿Cómo dices? -La nombraste mientras me pegabas. -No es de tu incumbencia. -César, no me habrás follado pensado en otra furcia, ¿no? -Tengo polla para Ana, para ti y para todas las empleadas del departamento. ... -¿Se lo cuento a Megan? Esa es muy guarra y se apuntará. -Será mejor que esto quede aquí y entre nosotros. -¿Me follas como nadie lo ha hecho y quieres que lo olvide? Tu flipas. -Anda, vete. -Y si te digo que quiere repetir, ¿qué? -Aquí no. -Vale. ¿Esta noche en mi casa? Tú, yo, Megan y mis juguetes de sadomaso. -Estás pirada. -Estoy pirada y muy bien follada… mmmm… qué gustito –se frotó el pubis-. No hay nada como el sexo laboral. -Haz el favor de largarte ya porque no quiero… -Hola, jefe, ¿me llamó? –entró el ayudante Leo en el despacho. Pero se quedó como un témpano de hielo al ver a Virginia medio desnuda en la mesa. -Joder… -se lamentó el inspector Balaguer-. No, no te llamé. -Virginia me dijo por WhatsApp que era algo urgente. Los ojos del inspector Balaguer echaron chispas mirando a Virginia. -La próxima vez no seré tan dócil –se bajó por fin la minifalda y se colocó el sujetador en la blusa-. Esta noche en mi casa a las once. Si no vas ya sabes… -Pavoneándose al caminar, así abandonó el despacho. Antes de salir, se dio ella misma una bofetada provocadora en el culo-. Y mueve tu polla como una olla al despacho del jefe inspector. Muuuak –beso con la mano y se marchó. -¿Te has tirado a la hija del jefe inspector? -Es secretaria, joder… -salió el inspector Balaguer flechado del despacho. -Madre mía… -Leo no daba crédito. ... continuará.
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