1. EL PRINCIPIO


    Fecha: 12/10/2018, Categorías: Sexo en Grupo Autor: pelele6, Fuente: xHamster

    Os voy a contar como empezamos mi mujer y yo en el maravilloso mundo liberal. Primero fue, como creo que les pasa a muchos maridos, el deseo de ver a tu mujer con otra polla entre sus piernas o en su boca, mi fantasía iba creciendo y cuando estábamos en “ plena faena “ se lo comentaba y con la efusión del momento no me decía que no, pero una vez pasado el clímax ella volvía a llamarme obseso sexual y otras lindezas, con esto quiero decir que no me era nada fácil conseguir que mi querida esposa fuera un poco putilla, y ahora mirándolo con el prisma del tiempo no es que se haya convertido en una putilla, si no que se ha convertido en un putón desorejado, pero no corramos y sigo contando mi historia. Al ver que tenía pocas posibilidades de conseguir que follase con otro, empecé a bucear por internet en busca de posibles soluciones, encontrando una historia parecida a la mía en el que el marido conseguía que ella aceptase siempre que llevasen mascaras todos a fin de evitar que se conociesen. En la siguiente follada en casa y mientras estábamos alcanzando el cenit, le deje caer lo de los antifaces y su respuesta fue una negativa rotunda, así que pase a buscar otra solución a mi cada vez más perentorio “problema”.Empezamos a practicar el BDSM, aunque muy lig: ataduras, algún cachete en el culo, etc. En una de nuestras sesiones y mientras la mantenía atada en la cama de pies y manos a sus extremos, la coloque un antifaz completamente cerrado y me folle de todas las maneras posibles. ...
    ... Empecé besando y chupando sus pies, cosa que la vuelve loca, para continuar subiendo por sus deliciosas piernas y rodeando su coñito y su ya abultado clítoris, llegue a sus inflamados, por la excitación, pechos con unos tiesos pezones que comencé a devorar sintiendo como le llegaba su primer orgasmo. Incorporándome le metí mi polla en su delicada boca a la vez que daba comienzo a jugar con su clítoris cosa que hizo que me chupara la polla como si le fuera la vida en ello, todo ello regado con palabras fuertes que hace que ella se vuelva loca; los gritos que daba, cuando podía sacar mi polla de la boca, ahogaban mis expresiones de zorra, puta y acepciones parecidas. Cuando ya mi zorra estaba rezumando jugos y después de varios orgasmos suyos que la dejaron desmadejada, se la metí en su chochazo comenzando un brutal mete-saca que me estaba llevando al cielo de los folladores. Pero yo no quería correrme sin antes metérsela por el culo, cosa que a ella no le hace mucha gracia, por lo que aprovechándome de su situación y sin más miramiento que lubricarlo con los caldos que le salían del coño, se la metí sin miramientos estando follándomela durante al menos cinco minutos haciéndola gritar, primero de dolor y después de gozo al tocarle el clítoris a la vez. Al sacársela sonó como si descorchase una botella de cava, e inmediatamente se la metí en la boca donde me corrí como nunca en mi vida. Ella, después de tragarse toda mi leche y al soltarla de sus ataduras me dijo que había sido ...
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