1. Divirtiéndome con los amigos de mi esposo (Seis)


    Fecha: 16/01/2019, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Dinamujermadura, Fuente: CuentoRelatos

    ... mi esposo y le pegunte al oído. – ¿Cómo estas papi si te ha gustado? – La locura señora Diana, esto ha sido indescriptible no sé qué pensar, un torbellino de pasiones desenfrenadas, me tienes asombrado mujer, tu, tu prima, tu hermana, ¿qué son? – Hum por tu cara veo que te ha gustado, ¿o me equivoco? – La verdad ha sido espectacular todo, no pensé que fuera así. – ¿y que pensaste que iba a pasar acá si me ofreciste para divertir a tus amigos? Ellos querían sexo y nosotras los complacimos, es más yo quiero ahorita hacerlo con Ramón. Me pare a servirme un trago y limpiarme en el baño, al regresar estaban brindando por la noche querían más sexo y los íbamos a complacer. Sonó un reggaetón y entre las tres lo bailamos. La noche era joven apenas las 12, saque a bailar a Ramón dos discos y mis inquietas manos acariciaban su verga haciéndola otra vez poner en erección. Lo senté y arrodillándome le agarre la verga, se la lambí por los costados. Pero no dure mucho porque mi hermana me hiso para y entre las tres realizamos un show lésbico que los dejo desencajados, sus caras eran evidentemente las de depravados en espera de su bocado. Entre caricias y lambidas de panochas estos hombres se masturbaban viéndonos disfrutar de nuestros cuerpos. Al terminar las tres estábamos en el suelo y gateando nos les acercamos, mi prima con mi esposo Aleida con Severiano y yo con Ramón, comenzamos una maratón de sexo oral en donde las tres nos devorábamos sus vergas por casi 15 minutos, para luego ...
    ... las tres sentarnos en su piernas y colocar sus vergas en la entrada de nuestras cuquitas y dejarnos rodar gimiendo de placer al sentirlas en nuestras paredes vaginales. Yo estaba que ardía de la dicha, el estar ahí con mi esposo y disfrutando como puta hacer lo que más me gusta, me tenía a mil, sacándome varios orgasmos mientras Ramón me penetraba con su gruesa verga, dura como una vara candente. Glorioso momento que cambiaría nuestras vidas dándome mayor libertad para disfrutar de muchos hombres que fueron apareciendo en mi vida. Fueron 30 minutos de goce total en donde nuestros cuerpos explotaron en vibrantes orgasmos, dándonos vida, alegría y satisfacciones, quedando todos exhaustos, ebrios de sexo y alcohol, el último en venirse fue mi esposo y entre Aleida nos les acercamos al verlo ya gemir con más fuerza supimos que se venía y sacando su verga nos explota en la cara, nos reímos y dándole besitos en su glande se recostó en el sillón. Ya era las dos de la mañana, nos terminamos el trago, nos vestimos y yo quede de irme con ellos dos para Cartagena, No estaba en mis planes pero gracias a que mi esposo insistió en que fuera y me divirtiera que solo serían tres días. Entonces nos fuimos para la casa a descansar para viajar en la tarde. Dejamos a los ingenieros en el hotel y arrancamos para la casa. En el camino los comentarios fluyeron sobre el momento entre las tres, mi esposo en silencio nos miraba hablar. – ¿Papi y a ti que te pasa que estas calladito? No has pronunciado ...
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