1. Sorpresa


    Fecha: 26/03/2019, Autor: shamembala, Fuente: xHamster

    Siempre me había excitado esa hembra. Con una cintura que se quebraba, al aire. Esos enormes pechos que se bamboleaban al caminar, queriendo escaparse de sus ajustados tops de lycra. Esas provocativas minifaldas que mostraban sus piernas perfectas, bien formadas, pero tan largas que parecen infinitas, los pies, calzados siempre con tacones de aguja. Y eso, hacía que su culito se elevara hasta alcanzar el cielo, y la erección de toda polla que sea digna de todo macho que posara sus ojos sobre semejante monumento.Sabía que vivía en el edificio de la esquina, había averiguado donde habitaba, en el 6º piso, mano A. Sabía que llevaba hombres a su casa, pero que no tenía un novio fijo, según confesó el portero de la casa.Todas las tardes, me enloquecía al ver su figura, paseando provocativamente su caniche, un minúsculo perro de lanas blancas. Los hombres giraban y le decían cosas, pero ella ni se inmutaba, con su cara escondida entre la larga y rizada cabellera color castaño oscuro. Nunca pude ver bien su cara, pero me la imaginaba impecable, hermosa, una muñeca. Además, estaba muy ocupado en disfrutar de otras zonas, mucho más interesantes.Todos los días, alrededor de las seis de la tarde, sacaba su perrito, y yo tenía siempre alguna excusa para verla pasar, pero nunca me atreví a decirle nada, ni siquiera a saludarla. Ella aparentaba que no me veía, y yo ahí, al palo. Corría un sudor frío, imaginando el color de sus pezones, su clítoris depilado, en cuantas posiciones la pondría ...
    ... si tuviera semejante bombón en mi cama. Y apenas la veía doblar la esquina, yo volvía a mi casa, a hacerme una reverenda paja.Una tarde, como todas, la estaba esperando, pero ella no aparecía. Y siguieron varios días, sin que tuviera noticias de ella. Temiendo que algo le hubiese pasado, me acerqué al edificio, tratando de entablar conversación con el portero, y él solo me dijo que hacía varios días que no la veía, que quizás se hubiese tomado algunos días de vacaciones. Estaba escuchando esto cuando la puerta del ascensor se abrió y salió ella, tan increíblemente hermosa como siempre, con su caniche. La tenía frente a mí, con esos enormes senos enfundados en un top negro, ajustadísimo, por lo que pude notar la ausencia de sujetador. Sus pezones aparentaban un gran tamaño, y el botón se marcaba impresionantemente bajo la tela. Dios mío, me quedé boquiabierto.-Buenas tardes, Alfonso. -Saludó ella al portero.-Buenas tardes -dijo el- Hace días que no la veía. Justamente, el caballero estaba preguntando por usted.Lo que dijo el portero me dejó helado. Jamás nos habíamos dirigido la palabra, y ahora ella estaba clavando sus ojos verdes en mí. Su cara estaba demasiado producida, aunque no tenía los labios pintados ni sombras en los párpados, se notaba una máscara de maquillaje sobre su piel, se parecía a una gran muñeca Barbie, con sus cejas perfectamente delineadas, grandes pestañas, pómulos pronunciados, no podría decir una edad exacta, era demasiado linda y a la vez, extraño su ...
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