1. ¿Qué se siente que tu hermano te use para su placer?


    Fecha: 17/03/2024, Categorías: Relatos Cortos, Autor: Teseo68, Fuente: CuentoRelatos

    No creí que estar cómoda en la casa me llevaría a lo que sucedió.
    
    Tengo 19 años voy a la universidad, tengo un cuerpo esbelto y me gusta mostrarlo; vivo con mis padres y mi hermano de 18 años en la Ciudad de México.
    
    Mis padres trabajan y mi hermano y yo estamos solos en la casa casi todo el día. Cuando regreso de la universidad, me gusta quitarme el bra y ponerme mi pijama de satén de 2 piezas, un ligero top de tirantes y un short que apenas me cubre mis nalgas.
    
    Así ando en la casa, limpiando, cocinando, comiendo, viendo tv, haciendo mi tarea, etc.; mi hermano se pone unas chanclas, short y una camiseta; lo hemos hecho desde niños.
    
    Cierta ocasión, descubrí a mi hermano viéndome, tratando de descubrir que oculta mi escueta ropa.
    
    Le dije que no estuviera molestándome; me contestó que esa ropa me quedaba bien. Al poco rato, se me acercó por la espalda y empezó a hacerme cosquillas; estábamos jugando; pero, él aprovechaba para tocarme los pechos, las piernas y las nalgas; no le dije nada porque me gustaba el roce de sus manos en mi cuerpo; durante el juego, pude notar su falo completamente erecto, el short apenas podía contener su excitación.
    
    A partir de ese momento, no me quitaba la mirada de encima y aprovechaba cualquier situación para tocarme o rozarme; a mi me excitaba pensar si se masturbaría pensando en mi.
    
    Una noche, estaba yo durmiendo en mi cuarto, cuando sentí que alguien me tapaba la boca.
    
    - No te muevas, ni hagas ruido. Estas muy rica; solo ...
    ... quiero eyacular y quiero usar tu cuerpo para hacerlo.- me decía mientras se subía sobre mi.
    
    Yo estaba boca abajo, él se subió a mi espalda y no me dejaba mover. Con una mano me tapaba la boca y con la otra bajaba mi short y mi panty, dejando mis nalgas a su merced. Se bajó el short, su verga se acomodó en la raja de mis nalgas. Yo tenía un frasco de crema en mi mesa de noche, lo tomó y lo untó en toda la raja de mis nalgas; al encontrar la entrada de mi culo, metió su dedo embarrado de crema; el dedo entró limpiamente haciéndome gemir.
    
    Movía el dedo en círculos, dilatando la entrada, preparándola para su verga. Sacó su dedo y embarró su falo con la crema.
    
    - Si cooperas, solo será el culo y no te desvirgare. Ya te dije solo quiero eyacular.- me decía mientras acomodaba la cabeza en la entrada.
    
    Empujó su verga, metiéndola dentro de mi; sentía que me partía en dos; pero, me estaba excitando sentirlo dentro de mi. Empecé a gemir, mis ojos estaban en blanco; él resollaba en mi oído, disfrutando me mi cuerpo. El bombeo era delicioso; por instinto, pare mis nalgas para recibirlo más adentro.
    
    Su mano buscó mi clítoris, me masturbaba mientras me cogia. No tarde mucho en venirme, mi jugo salió a borbotones, mojando mi cama; el bombeo provocaba que saliera más jugo.
    
    - Me voy a venir dentro de ti. Te voy a dejar mi leche dentro.- me decía; la verga se ensanchó y él se enterró hasta el fondo y se quedó quieto.
    
    El palpitar de su falo dentro de mi, me estaba volviendo ...
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