1. Un tropezón con final feliz (7)


    Fecha: 15/04/2024, Categorías: Grandes Series, Autor: Zeus, Fuente: CuentoRelatos

    ... ella volvió a la polla de su marido que callado disfrutaba de las dos mujeres.
    
    Eduardo volvió al culo de Cristina, la estaba follando cuando ella dijo.
    
    -¡Me corro amo! ¡¡Me corroo!! Eduardo aguantó mientras ella se corría, volvió a Claudia y la folló, unos segundos después era ella la que se corría, lo estaba diciendo cuando la leche de Ricardo les salpicó la cara a las dos, Eduardo la metió hasta el fondo y cogido a sus caderas con fuerza se corrió, Claudia notó como la leche de su amo inundaba su culo, satisfecha y feliz por volverlo a sentir una vez más antes de su partida.
    
    Eduardo se apartó y le dijo a Ricardo que se levantara, este obedeció y se puso a su lado. Cristina esperaba y Claudia pensaba que ya habrían terminado cuando Eduardo les dijo que se pusieran de rodillas y con las manos a la espalda, después le dijo a Ricardo que meara sobre Cristina, esta abrió la boca y esperó. Ricardo se sorprendió gratamente ante la petición, nunca había hecho una cosa así, se cogió la polla y comenzó a mearse sobre Cristina que sentía el cálido chorro sobre ella, Eduardo movió a su compañero para que meara a su mujer, esta cerró los ojos y sintió la orina caer por sus pechos, Eduardo empezó a mearlas, primero la boca de Claudia y luego la de Cristina, luego los pechos y sus coños, hasta que los dos terminaron. Le dijo a Ricardo que se volviera a tumbar en la toalla y puso a las dos mujeres sobre él.
    
    -Es vuestro turno zorritas, quiero ver como os meáis sobre él. ...
    ... Cristina fue la primera en mearse sobre su amigo, Claudia le siguió, se mearon en su polla sobretodo, Eduardo juntó sus cabezas para que se besaran mientras lo hacían. Cuando terminaron, Eduardo se acercó a Claudia y le preguntó.
    
    -¿Era esto lo qué querías zorra? Ella contestó.
    
    -¡Sí amo! Cristina le acarició la cara agradecida por haber hecho realidad una de sus fantasías.
    
    -¡Ahora al agua! Dijo Eduardo. Los cuatro saltaron a la piscina cogidos de la mano, nadaron y jugaron entre risas y besos, un rato después salían, Eduardo y Cristina subieron a la habitación, recogieron sus cosas, se ducharon y ya vestidos bajaron a desayunar. Ricardo y Claudia lo habían preparado todo.
    
    Con las maletas en el coche se despidieron entre besos y abrazos.
    
    -Cuando queráis volver, solo tenéis que decirlo, esta es vuestra casa. Dijo Ricardo, Claudia le dio un fuerte abrazo a Eduardo y otro a su nueva amiga.
    
    -Gracias, ha sido una estancia muy agradable. Contestó Eduardo.
    
    El coche se dirigía lentamente al portón que se estaba abriendo ante la mirada de Claudia y Ricardo que hacían señales de despedida. El viaje a la ciudad de Cristina, Eduardo lo hizo de tirón.
    
    Claudia y Ricardo, que habían subido a la habitación de sus invitados, se encontraron varios objetos de los que habían usado para sus juegos sobre la cama, colocados como en un expositor, acompañados de una nota firmada por él.
    
    “Esto es para que los uséis en nuestra ausencia y para que los guardéis hasta nuestro próximo ...