-
Mi amigo Jeffrey y mi madre
Fecha: 07/05/2024, Categorías: Incesto Autor: rey, Fuente: TodoRelatos
Después de esa sesión de sexo anal con mi madre pasaron los días y no podía sacarme de la cabeza la idea de cogerme a mi madre junto con mi amigo. Empecé a darle vueltas a la manera de llevarlo a cabo, pero nada parecía conformarme. En principio, ¿cómo tomaría mi amigo venezolano la idea de que yo me cogía a mi propia madre? Y por el otro, como lo convencía de que se la coja delante de mí para después unirme. Pasaban las semanas y no daba pie con la materia en la que mi amigo era un experto. Un día lo agarré a la salida de clases y le rogué: - Jeff, necesito que vengas a casa a explicarme nuevamente, creo que no voy a aprobar - ¡¿Pero qué dices?! Va a aprobar - No, te juro que no entiendo - Yo te explico y vas a ver que entiendes a la perfección - ¿Cuándo podés venir a casa? - Cuando quieras... mañana viernes a la noche que al otro día no trabajo - Si, dale, muchas gracias amigo β le dije y le di un fuerte abrazo - No tienes que agradecerme nada, ya todo se pagará con una rica comida de tu madre - Creo que si apruebo la materia te entrego a mi madre β me salió decir sin pensarlo - Bueno, amigo, eso sería un premio extra que nunca imaginaría, jajaja Al otro día le dije a mi mamá que vendría Jeffrey a cenar y pude ver su cara de pánico. - Tranquila mamá, que solo cenará y no saldremos de nuestro cuarto ya que me tiene que explicar porque si no, no voy a aprobar la materia - Bueno, mejor, no lo lleves a mi cuarto, jajaja β dijo ella ...
... riendo nerviosa El viernes llegó y mi madre se puso un pantalón de jean que le hacía un cuerpo perfecto. Ni bien Jeffrey la vio y comenzó una serie de comentarios y piropos sin importarle que yo estaba adelante, cosa que, pese a calentarme, me molestó un poco - ¿Y qué me va a hacer de delicioso hoy? β dijo el negro - Algo que te va a gustar mucho β dijo mi madre sonriente ¿Lo habrían dicho ambos con doble sentido? No podía creer ver a mi madre en una actitud tan seductora con mi amigo. - Bueno, vamos a estudiar β los corté a ambos - Ok. Los llamo cuando está la comida β dijo mi madre Nos pusimos a estudiar y no podía entender nada del tema. Le pedí a Jeffrey que me explique una y otra vez. Me costó mucho, pero algo empezaba a comprender muy de a poco. Podía sentirse un aroma a langostinos que venía desde la cocina, ya me estaba dando hambre. - ¡En cinco minutos comemos, vayan redondeando! β gritó mi madre - Se siente un olor buenísimo β dijo él - Bueno, creo que entendí bastante, espero aprobar el examen - Si quieres el fin de semana lo vemos nuevamente β se ofreció mi amigo - Estaría buenísimo - Podríamos hacer ejercicios - Sí, ¿pero por hoy ya está no? - Si, si β dijo él - Relajémonos y comamos ahora Eran más de las 22 hs y salimos al encuentro de la comida. Mi madre había hecho un risotto de langostinos que era una locura, decorado perfecto con los frutos de mar y perejil picado. Encima había un vino tinto encima de la ...