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Orobashi
Fecha: 12/06/2024, Categorías: Control Mental, Autor: Proust, Fuente: TodoRelatos
Uno de los relatos más antiguos en la región de Inazuma es la lucha entre la serpiente Orobashi no Mikoto contra la Raiden Shogun. Al menos una vez en la vida, un ciudadano ha ido a la Garganta Musoujin y ha podido apreciar cómo es que ha quedado dicho territorio después de ese enfrentamiento. Incluso si algunos podían ver su cráneo en la región y escuchar de la maldición Tatarigami nadie sabía con exactitud lo que pasó con el Dios serpiente, solo la Shogun Raiden y podemos decir que ella se equivocó al pensar que murió. En el momento anterior a su muerte, Orobashi pudo trasladar su alma a un huevo que oclusionaría después de siglos y permitiría su reencarnación. Para seguridad de su futuro cuerpo se encargó de mandarlo lejos de la región de Inazuma, sabiendo que la Shogun Raiden sería lo suficientemente precavida para destruirlo en caso de enterarse de su plan. Ella no se percató de nada de eso y su plan funcionó, muriendo en dicho combate, pero sabiendo que tarde o temprano regresaría. Pasaron algunos siglos y finalmente el huevo se rompió. De su interior apareció Orobashi en el tamaño de una serpiente recién nacida. Al no tener alguien que pudiera defenderlo de otros depredadores durante sus primeros meses de nacido, tuvo que valerse de si mismo y sus habilidades pasadas para poder sobrevivir. En un inicio sus presas más sencillas de capturar fueron las ardillas, aves y cualquier animal pequeño. A medida que iba comiendo y pasando los meses, su tamaño iba ...
... aumentando y con eso recuperando sus poderes. No tardo mucho en volver a tener el que anteriormente le dio la gloria y poder que pudo gozar en su anterior vida, la hipnosis. Es por eso que relataremos el día en que volvió a usarlo. El día no habia empezado para Orobashi, el dios serpiente estaba durmiendo en su árbol mientras descansaba después de haber cazado durante el día anterior a una familia completa de animales. Sin embargo, escuchó unos ruidos al pie del árbol que lo despertaron. Al abrir sus ojos pudo comprobar de que se trataba, unos ladrones de tesoros estaban haciendo mucho ruido debido a que estaban hablando entre ellos y moviéndose con sus palas en mano. El dios ya era del tamaño de una serpiente normal y es por eso que no se sentía intimidado ante el grupo de hombres que perturbaban su tranquilidad. Sin pensarlo dos veces, Orobashi bajó del árbol. El grupo de ladrones estaba de espaldas y es por eso que no se percataron en un inicio de su presencia. Él entonces les diría “Ustedes han osado entrar en mi territorio, los comeré” Amenazándolos así. “¿Escuchaste eso?” preguntó un ladrón de tesoros comenzando a mirar a su alrededor “Si, parece que tenemos competencia” dijo otra persona del grupo con cara de pocos amigos y listo para pelear. “Oigan, miren eso” y señaló a Orobashi. Sus compañeros voltearon a ver a la serpiente de escamas blancas y ojos rojos. Uno de ellos cayó al suelo asustado mientras que uno de ellos lo volvió a levantar “!Cobarde¡ ...