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Un visita de cortesía
Fecha: 13/06/2024, Categorías: Humorísticos, Autor: ByM, Fuente: TodoRelatos
Marge llevaba varios días observando por la ventana como Ned se quedaba en el porche de su casa, tristón, pensativo. Mod había fallecido hacía meses ya, cerca del año, pero no parecía levantar cabeza. Pensó unos días atrás que volver a llevarle algo de comer casero le levantaría el ánimo, pero no funcionaba. Y la verdad, lo que pensaba que sí funcionaría, la ponía tan cachonda que hasta le temblaban las manos y las piernas. Llevarle una lasaña casera era la excusa, no necesitaba más. Los niños estaban en la escuela, y había apañado Maggie con sus hermanas, así que a no ser que echaran a Bart del colegio, tenía más de dos horas libres. Ned estaba en el porche, sentado en una hamaca que hizo él mismo pocas semanas después de la partida de Mod. Se sentaba allí tras estar un buen tiempo de pie, como mirando el vacío, para seguir en su mundo pero ya sentado, meciéndose de vez en cuando. Hola Ned, te he traído algo de comer, para ti y los niños. Espero que no te moleste. Oh, hola Marge. No, no. Seguro que está riquísima. ¿Te lo dejo en la cocina? Sí, claro, pasa, pasa. Ned se incroporó y abrió la puerta a Marge. Ésta tuvo la suficiente intención de pasar lo más pegada a Ned al pasar a su lado. Rozándole. Al llegar a la cocina, sin preguntar, dejó la bandeja de lasaña en la mesa, pero al otro lado, quedando de frente a Ned, de forma que esté pudiera ver su prominente escote, que además había mojado un poco para que pudiera verse bien pegado su vestido ...
... palabra de honor. Sí, ahí está bien Marge - Consiguió articular Ned, que no había perdido detalle. Bueno, Ned, si necesitas algo más, solo tienes que pedírmelo, o tomarlo. Marge sabía perfectamente lo que hacía y lo que buscaba con ello. Esto último, lo dijo tan cerca de Ned, que podía sentir como su miembro estaba cogiendo tamaño. Me marcho. Pero sí quieres, me puedo quedar. Marge, llevó su mano al paquete de Ned y frotó su miembro. Era grande, algo que esperaba, pues ya había visto su vecino alguna vez sin camiseta, y llevaba tiempo queriendo disfrutar sus músculos, que disimulaba muy bien bajo su ropa. Ned no conseguía articular palabra, solo movía los labios queriendo decir algo, pero no lo decía. Los de Marge estaban muy cerca, podía oler su perfume, sentir sus pechos contra él. Su polla estaba cogiendo una dureza plena, y Marge ante la inacción de Ned tomó la iniciativa. Se agachó, bajando la cremallera del pantalón, desabrochando el botón, y apartando el slip blanco que vestía impoluto. No se equivocaba, Ned estaba bien dotado. Grande y gorda, como le gustaban. Se acercaba al tamaño de la de Willy, el bedel del colegio, pero sin nada que envidiar. Envolvió el grande con sus labios, mientras Ned se dejaba hacer y suspiraba, echando su cabeza hacia atrás. Marge cogía la polla con su mano, agarrándola, mientras lamía y succionaba la punta con su lengua y su boca. Con la otra mano se arremangó el vestido y buscó su vulva, mojadísima en ese ...