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La señora Lucía (caso real)
Fecha: 23/06/2024, Categorías: Grandes Relatos, Autor: UGUI, Fuente: CuentoRelatos
... y me encontré algún que otro conocido, pero nada interesante. Cené en un bar unas tapas con mi amiga Carolina y me fui a casa. Al llegar no había nadie y me fui a dormir. Al rato oí como llegaban, hicieron mucho ruido, pero no me alerté y me quedé durmiendo. A la mañana siguiente, acompañé a mi hija al hospital, los llevé con mi coche hasta la zona hospitalaria. Después de dejar a mí hija ahí y quedar que a la mañana siguiente cuando pudiera irse me llamaría para recogerla, me fui con mi yerno. Debido a la hora que era le dije que le invitaba a visitar y a comer en un pueblo medieval cercano. A él le pareció fantástica la idea. Como si fuéramos una pareja de turistas andamos por el pueblo y reservamos una mesa en un restaurante debajo de un puente medieval. Visitamos varias iglesias, unas ruinas, y recorrimos algunas tiendas comprando productos típicos de la zona, entre ellos un licor de hierbas. La comida fue sensacional y con mi yerno me lo estaba pasando en grande, tenía más humor del que aparentaba cuando llegó a casa y cuando estaba con mi hija, parecía más suelto, creo que este grado de libertad sin las ordenes constantes de ella, le hacía sentirse más gusto. A lo tonto nos bebimos dos botellas de cava y el remate ya fue el licor de hierbas después de la comida. Para hacer un poco la digestión fuimos a andar alrededor del río que cruza el pueblo. Nos estábamos riendo mucho, seguramente el licor de hierbas y el cava tenían la culpa, en un momento dado ...
... para bajar unos escalones me apoye en él, con el traspié quedamos uno frente al otro mirándonos a los ojos fijamente. Nos besamos, yo cerré los ojos y me deje llevar por mis emociones sexuales. Del beso pasamos al magreo, y este muchacho tenia los dedos hábiles, busco mi coño y encontró rápido el puno del placer y mi humedad. Él tenía la polla tiesa como una garrota. - ¿Vamos a casa Francisco? - Sí Lucía, te tengo unas ganas tremendas, desde que te vi que me tienes con la polla tiesa. - No te corras por nada hasta que yo te lo diga ¿Vale? - Vale, Lucía. Al darle la orden de no correrse, me permitió pajearle durante todo el camino. Es algo que me gusta hacer con alguno de mis amantes cuando ligo, conducir con una mano y pajear una polla con la otra. La suya es tremenda, fantástica, como me alegraba por mi hija que tenga semejante pija en casa. Cuando llegamos a casa, fue fantástico, empezamos a besarnos nada más entrar, nos desnudamos y enseguida nos fuimos a mi habitación. Empecé a mamarle la polla y me entretuve un tiempo largo con ella ¡Que delicia! Francisco además tiene unos huevos enormes, tenerlos en la boca y jugar con ellos me ponía a mil. El preliminar fue largo, él me estuvo haciendo maravillas con la boca en mi coño, su lengua es larga y la movía bien al igual que sus labios succionaban con delicadeza intensa mi clítoris. Me corrí copiosamente en su boca, él lo disfrutaba mucho. Le entró una especie de pasión loca con el ojete y los picotazos que me ...