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Jamal de carne y hueso. Clara
Fecha: 02/07/2024, Categorías: Grandes Series, Autor: Eric Salazar, Fuente: TodoRelatos
... trae. Los dos nos miramos y de nuevo volvimos a reírnos con ganas. Cuando llegamos a casa mi madre ya tenía todo listo para la comida. —Hola, cielo.— Me dijo dándome dos besos y un fuerte abrazo. —Hola, mamá. Muy bien. Pero hay que tener cuidado con la pequeñaja, esta que tiene un medio noviete. Ya me he ocupado de él. —Jamal!!! Eres un chivato. Mamá es un amigo, se llama Dani y llevamos juntos tres meses. Y este animal, casi le parte la mano hoy.— Dijo poniendo los ojos en blanco. —Los he visto enrollarse y he ido a marcar territorio.— Dije, sacando pecho. Mi madre se fue hacia la cocina con una sonrisa en los labios. Estaba contenta y se le notaba. Son cosas graciosas, de la evolución de los polluelos. La comida transcurrió entre risas y cachondeo con el tema del noviete de mi hermana. Mi padre también puso su granito de arena en el ambiente jocoso de la comida y acabó pidiéndole a mi hermana que lo invitara algún día a comer. Mi hermana pasó la comida sonrojada y muerta de vergüenza, pero acabó riendo como la que más. Acabada la comida y ya de vuelta para el trabajo, recibí un whassup de Ana. —¿Cómo está mi semental? Si no tienes planes me gustaría que desayunáramos mañana en tu casa. Ya me dirás morenazo... Me encantaba Ana, siempre tan directa y a la vez tan ardiente. Ese whassup me puso la polla dura y sin darme cuenta entré así en el centro deportivo. —Buenas tardes, Elena. —Buenas tardes, Jamal. Al mirar a Helena me di cuenta de ...
... que me estaba mirando, la entrepierna. En mis vaqueros se marcaba un bulto exagerado. Antes de ruborizarme y que se me notara la vergüenza, di unos cuantos pasos para alejarme de esa situación tan embarazosa. —Voy a cambiarme. Luego salgo. Me cambié de ropa y esperé que se me bajara la erección de caballo que tenía antes de salir a la recepción. Era pronto y solía esperar allí al primer cliente de la tarde. —¿Qué tal la comida con tus padres? —Calla, calla, no me digas nada. Que he ido al instituto a buscar a Clara y la he encontrado enrollándose con un tío. —Jajajjajajaj.— Elena empezó a reír tapándose la boca como podía. —A mí no me hace ninguna gracia, que es mi hermana pequeña. —Pero Jamal, tiene 18 años, y ya es mayorcita para saber lo que tiene que hacer. —Siempre será mi hermana pequeña. Además, ya he marcado territorio. Casi le arranco los dedos cuando me ha dado la mano el pavo ese. Y le he puesto la manita en el hombro. Elena iba a volver a reírse de mí, cuando mi cliente entró por la puerta. Empezaba la tarde con mi mafioso favorito. Eso era garantía de buen humor. En los negocios debía de ser implacable, pero conmigo tenía un trato cercano y jovial. Era de mis clientes favoritos. El resto de la tarde, pasó sin más y al llegar las ocho me fui para el vestuario, me cambié las zapatillas, cogí mi cinturón de running, metí el móvil, las llaves y salí a correr. —Hasta mañana, Elena. —Hasta mañana, Jamal. Que lo pases bien. Ha llamado ...