1. Rocío - Capítulo 5


    Fecha: 01/08/2024, Categorías: Grandes Series, Autor: Sylke and Friends, Fuente: TodoRelatos

    ... increíble, te sienta muy bien, tienes un cuerpazo” - respondió mordiéndose sin disimular el labio inferior.
    
    - “No sé, yo me veo normalita, no sé si me queda bien el conjunto o es demasiado provocador”.
    
    Patricia se puso de pie colocando su cuerpo muy pegado a la espalda de Rocío y reflejadas en el espejo con sus cabezas juntas, la chica pasaba las manos cada vez con más descaro por las copas de su sostén y luego volvía a ajustar el tanga por los costados, pasando incluso la mano por encima de su monte de venus muy levemente y luego para acabar diciéndole:
    
    - “De normal no tienes nada, Rocío, estás espectacular con él puesto, el negro te favorece y este encaje es una pasada, la copa al ser transparente deja a la vista el pezón y es súper sexy, seguro que a tu marido le encanta, con esto se la pones dura a cualquiera” - dijo de carrerilla la dependienta.
    
    Rocío guardó silencio y la otra quiso excusarse sonrojada al darse cuenta de sus palabras.
    
    - “Perdón, no pretendía…”
    
    - “Ja, ja, ja, tranquila mujer, si tienes razón, con un conjunto así, es para levantársela a cualquiera, a mi marido el primero, pero si se la levanto a más de uno, eso es que me queda bien” - respondió Rocío sonriendo a la chica.
    
    - “Ya lo creo, estas para comerte”, dijo ella.
    
    - “¿De verdad?”
    
    Las caras de ambas se miraban en el espejo y no hacía falta decir nada más porque el deseo brillaba en sus ojos.
    
    Patricia se agachó y sus manos acariciaron el culo de Rocío con la excusa de ...
    ... colocar el tanga entre sus cachetes. Desde mi posición podía ver el cuerpo de mi compañera temblar y cómo parecía estremecerse al sentir esos dedos acariciando su pandero, porque ya no eran una simple colocación de la tira entre sus glúteos, sino que le estaba palpando el trasero con total dedicación y luego con el disimulo de meter su dedo bajo su perineo, alguna caricia acababa rozando su rajita que para entonces debía estar encharcada. No pude evitar sacar mi polla de su letargo, pues la tenía durísima viendo aquello y empezar a mecerla sin dejar de observar a esas preciosas chicas. Sentí un espasmo cuando vi cómo Rocío cerraba los ojos y suspiraba frente al espejo.
    
    Ahora, con Patricia, mi preciosa compañera estaba descubriendo que además de guapa y con un cuerpo precioso, sus ojos transmitían confianza, pero además la chica sabía dónde tocar, con una pericia y una suavidad increíbles y es que una mujer, por lógica, sabe mejor que nadie donde tienen ellas mismas sus puntos débiles. Rocío se miraba en el espejo y volvía a buscarme en el reflejo, pero no me encontraba, además yo quería dejarla total libertad de movimientos y veía como se mordía el labio, mientras la otra tocaba y tocaba aquel tanga sin parar.
    
    - “¿En serio que me queda bien?” - preguntó, pero seguramente hasta ella misma se veía deslumbrante.
    
    - “A pocas mujeres les sienta tan bien. Te lo aseguro y por aquí pasan muchas.”- confirmó arrodillada a sus pies y acariciando esta vez la tersura de sus muslos.
    
    - ...
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