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La tuve que engañar para que aceptara el trío
Fecha: 31/08/2024, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Olga, Fuente: TodoRelatos
... ¿Pero eso me hace lesbiana?, le pregunte si ella prefería la verga o la panocha y al contestarme que prefería coger con un hombre, le dije: ya ves, estar con otra mujer no te hace lesbiana, solo es otra manera diferente de disfrutar del sexo, claro que con tales manipulaciones empezó a desearme, aunque para ser sincera, yo no me considero lesbiana, me encanta la verga, así que retiro eso de “manipulaciones”, porque efectivamente lo creo; fue ahí cuando nos intercambiamos fotos, aunque yo le mandaba mías más reveladoras, Sammy solo se atrevía a mandarme fotos de sus tetitas. Por más que yo le pedía que me mandara fotos de sus nalgas o de su cuquita, nunca lo hizo, pero yo iba despacio, sabía que en algún momento iba a tener ese cuerpecito entre mis manos, cuando le conté sobre mi primer trío con mi marido y otra mujer, enloqueció, volvieron las preguntas y le dije que era lo mejor de los dos mundos, tener cuatro manos para que te acaricien, dos bocas que te mamen, una verga y una panocha para tu placer, no se le puede pedir más a la vida, ahora le mandaba imágenes y videos de tríos MHM, yo le decía que se imaginara que ella era la protagonista, a la que se cogía mi marido mientras ella me mamaba la panocha, eso la dejaba sin aliento, por eso dicen que el lugar más erógeno del cuerpo es el cerebro, allí juega tu imaginación y de eso me estaba aprovechando. Llegó el día en que me preguntó si me gustaría que ella hiciera un trío con nosotros, otra vez cayó en mi trampa, le ...
... dije que era lo que más deseaba, Sammy me dijo que a ella también le encantaría, pero que primero quisiera que nosotras cogiéramos solas para ir agarrando confianza y que le enseñara como comportarse con otra mujer, porque aunque solo había cogido con su exnovio, por lo menos ya sabía que era estar con un hombre, pero la volvía loca imaginarse en un trío, afortunadamente la había vuelto loca la verga de mi marido y me decía que yo tenía mejor cuerpo que muchas de sus amigas de su edad, modestia aparte, eso me lo dicen todo el tiempo, así que el primer paso estaba dado, le gustábamos y nos deseaba. Luego de ese correo empecé a insistirle que ya era hora de que nos conociéramos, Sammy dijo que sí, pero que le diera tiempo, que le costó mucho aceptar que yo la excitaba, que nuca antes de escribirnos le habían gustado las mujeres, pero que moría por verme desnuda, que el pene de mi marido no sabía si le iba a entrar todo porque era muy largo, que se orinaba de miedo de solo pensar en estar en medio de nosotros, pero que era lo que más deseaba en la vida; hace poco me preguntó: -Elsa, ¿Qué hago si a la mera hora me da miedo y no me atrevo? -No pasa nada, Sammy, el sexo es para disfrutarlo, no para sufrirlo. -Es que solo de imaginarme estar a solas contigo me pone muy nerviosa, pero también muy cachonda, ¿Te enojarías conmigo si no pasa nada? -No, mi nena linda, si no quieres sexo solo platicamos y cuando estés lista lo hacemos, o no, depende de ti. -Gracias por ...