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Toribio y las sobrinas de su mujer (capítulo 1)
Fecha: 09/09/2024, Categorías: Grandes Series, Autor: Viejo Intrepido, Fuente: CuentoRelatos
... vosotros. -Pero mira que eres mema, -la recrimino la hermana pequeña – Si nunca lo saben es cuando existe la posibilidad de que suceda. No te das cuenta de que, si están aquí en la ciudad, alguna vez vendrán a casa, y si yo estoy de guardia en el Hospital, si se pueden lanzar las mocosas a por Tor. Ya os lo dije a ti y a Manuela, tendréis que ser vosotras las que se lo digáis a Toribio. -Pero quizás también deban de saberlo las niñas. – gimió su hermana mayor – Así no se les ocurrirá provocar a Toribio. ¿Pero como se lo decimos a nuestras hijas? -Coño, pues igual que me lo contasteis a mí, simplemente diciendo lo que ocurrió. – sugirió Mariana – No creo que sea tan difícil. -Difícil no es, pero comprenderás que si es violentísimo. – insistió con voz lastimera – Quizás a ellas se lo podrías decir tu. -Olvídate, a mí no me involucréis en vuestros problemas. – se negó en redondo – Además, no quiero que Toribio sepa que yo lo sé, pues me gustaría que fuese él el que me confesase sus pecados de juventud. -¿Y si no lo hace? – pregunto preocupada Matilde -¿Que harás tu si el no te dice nada? -Posiblemente lo mandaría a tomar por el culo. – contesto su hermana – Pero no creo que una vez que lo sepa me esconda su paternidad, tengo fe en él. -¿Entonces porque quieres que te lo diga él? – volvió a preguntar – Alguna duda tendrás. -Mira Matilde, no me toques mas el coño. – soltó ya molesta Mariana ante tantas preguntas – Perdona, pero eres la indecisión ...
... personalizada, y debes de asumir las consecuencias de tus actos. Cuando vengáis a traer a las niñas, ya hablaremos. -“Peque”, no creo que sea para que te pongas tan hortera. – reía ahora su hermana por el exabrupto soltado – Como hoy es lunes, tenemos pensado ir el fin de semana que viene, el jueves o el viernes, pues parece que a principios de septiembre ya tienen que empezar con documentación y papeleos en la Universidad. -Vale, le diré a la mujer que nos cuida la casa que prepare las habitaciones para ese día. – suspiro Mariana – Lo que no se si yo tendré guardia, pero si es así no hay problema, os dejaría en buenas manos, las de “torete”. Soltó una carcajada y colgó sin más. Matilde se quedó atónita mirando al móvil aun sin asimilar que había querido decir la “peque” y a que venían sus risas, pues hasta daba la impresión de que el saber de los escarceos de su esposo con sus hermanas, aunque hubiese sido hacía muchos años, le daba morbo y la causaba una hilaridad poco lógica. Cuando esa hipótesis se la comento a Manuela, tras contarle la conversación que había mantenido con Mariana, llegaron a la conclusión de que así debía de ser, pues no solo no se había enfadado, sino que parecía que aceptaba la paternidad de su esposo con enorme desenfado e incluso con alegría. También estuvieron ambas de acuerdo en que no creían que Mariana de forma irreflexiva hubiese sacado conclusiones imprudentes o insensatas, pues consideraban a su herma pequeña todo lo contrario, sensata, ...