1. Toribio y las sobrinas de su mujer (capítulo 1)


    Fecha: 09/09/2024, Categorías: Grandes Series, Autor: Viejo Intrepido, Fuente: CuentoRelatos

    ... efusivamente dándoles dos besos sonoros a todas en sus mofletes. Acto seguido se presentó diciendo:
    
    -Buenas tardes, familia de mi jefa, soy Susana y es un placer conoceros.
    
    -Hola guapa, -dijo sorprendida Manuela, y tras presentarse ella y luego por su nombre a las otras tres la pregunto: -¿Y tú a que te dedicas?
    
    -Yo soy estudiante, pero para vivir necesito trabajar -dijo cogiendo una de las maletas y diciendo: -Toribio me conoció cuando yo trabajaba de camarera en un restaurante, y me ofreció la posibilidad de ser interna en su casa por un módico salario y una habitación para dormir, a cambio de mantener la casa ordenada y limpia, y cocinar para él y su esposa.
    
    -¿Y a mi hermana le parece bien que tu convivas con ellos? – pregunto con estupor Matilde – No le molesta dejarte a solas con Toribio cuando ella está de guardia por las noches.
    
    -Al que tiene que preocupar dejarme a solas con su esposa es a Toribio. – dijo riendo la muchacha – Vamos a meter las maletas en el montacargas y luego subimos nosotras.
    
    Tal como decía eso, apretó el timbre de un pequeño ascensor que abrió sus puertas y ella coloco la maleta en su interior, y mientras lo hacia las cuatro mujeres no pudieron evitar darle un repaso visual, pues la joven además de ser muy guapa, tenía un cuerpo de escándalo, que se podía apreciar en todo su esplendor pues llevaba un short tejano que no le tapaba casi nada, ya que además de ser bajo de talle dejaba al aire los cachetes de su trasero, mas aun ...
    ... cuando se agacho para dejar la maleta. En cuanto a la parte de arriba llevaba una blusa sin abrochar y anudada por encima de su ombligo, dejando a la vista el canalillo de sus pechos que se apreciaban generosos, erguidos y duros.
    
    Aun perplejas, tanto por el aspecto angelical, el desparpajo, y la vestimenta, y sobre todo por el comentario, de Susana, las cuatro fueron colocando las maletas, bolsas y demás cosas en el pequeño ascensor, y Susana tras entrar junto a los bultos, les dijo:
    
    -Ahora mismo vuelvo a por vosotras, pero si queréis subir andando allí esta la escalera que sube a la cocina.
    
    -Subiremos andando. – dijo Manuela a la vez que con el mando cerraba la furgoneta – En la cocina te esperamos.
    
    Cerro la joven el montacargas y oyeron el motor del mismo que se ponía en marcha, y entonces Bárbara comento:
    
    -O yo estoy equivocada, o a querido decir que le gusta la tita Mar, más que el tío Tor. Joder que fuerte.
    
    -Pues hay que reconocer que la muchacha esta que revienta de buena, -opino entonces Ana Aurelia – Y además lo sabe y lo enseña.
    
    -Madre mía, y yo que decía que vosotras vestíais de forma escandalosa, y al lado de esta chiquilla parecéis monjas. – dijo Matilde riendo – Pero como dice Ana es un escándalo de mujer.
    
    -Pues el tío Tor estará todo el día empalmado, si va así por la casa, y más si están los dos solos. – dijo Bárbara – Yo de la tita, no me fiaría.
    
    -Pero niña que forma de hablar es esa. – la recrimino su madre – No puedes decir lo que has ...
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