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Pervirtiendo a la esposa de un “futbolero”
Fecha: 11/11/2024, Categorías: Grandes Series, Autor: Valenciano, Fuente: TodoRelatos
... preguntado? Porque normalmente suele fallar la comunicación sincera. — Si lo dices por si me pone los cuernos, te puedo decir que pongo la mano en el fuego por ella. — Ni lo he pensado ni lo he insinuado. Te lo decía por si tiene algún tipo de problema o preocupación que tu ignores. — No tiene ninguno. — Y por eso querías ir al otro sitio. — No he ido y me provocas remordimientos, que malo que eres. Pero la verdad es que ya me han salido callos en las manos para aliviarme yo solito. — IMAGINACIÓN, MUCHA IMAGINACIÓN. Hay que ser transgresor en las relaciones matrimoniales y de pareja. No hay que tener miedo. — No entiendo bien lo que quieres decir. Dejé la conversación en ese punto y no quise decir más. Porque ya habíamos participado los dos, lo único que con más gente en ese tipo de conversaciones. Acabo diciéndome — si se me han ocurrido ideas que pueden ser disparatadas, pero... no sé, no sé— este último comentario lo tomé como una invitación a que yo dijese algo, pero mantuve el silencio. La siguiente vez que coincidimos fue en el Mestalla. Mireia lleva puesto un pantalón vaquero, deportivas blancas y una camiseta del Valencia. A pesar de su discreción, destacaba su culazo. Bonito, escultural y perfecto para profundizarlo con mi rabo. No me podía creer que con lo vehemente que era animando, fuera pura frialdad en el sexo. En el descanso hablamos y me entero de que el viernes siguiente era su cumpleaños. Le dije a Mireia que ya se podía invitar y ...
... Ximo me dijo que no podía ser, porque ese día le tenía una sorpresa preparada y era solo para ella. Lo que le había dicho IMAGINACIÓN, porque, aunque no sabía en lo que consistía la sorpresa, a ella solo el escuchar esa palabra le alegraba la cara. Al terminar y camino de la salida me dijo que tenía que hablar conmigo y a qué hora me vendría mejor. Le pregunté que cuándo quería y me dijo que, por la mañana, por eso le dije que me llamara sobre las ocho y media. Me llamó sobre esa hora y quedé con él a mitad de la mañana, que él se acercaría a mi trabajo. Fue muy puntual y bajamos a la cafetería donde suelo ir siempre. Lo típico, hablamos de fútbol, un poco de política, de lo raro que está el tiempo y al final tengo que poner todo en su sitio. — Ximo supongo que no hemos quedado para hablar de esto, porque si no... — Como eres Pelayo, era por entrar en situación. — Pues venga ya hemos entrado en situación, el tiempo está loco, la política está como el tiempo y el Valencia no se merece quien lo dirige... ¿Y ahora qué? — Que tengo que terminar de perfilar la sorpresa del cumpleaños, que solo me falta el regalo. — Me alegro, ¿cómo le vas a dar la sorpresa? Porque no puede ser algo de última hora, mal pensado y sin gracia. — Aunque si es un poco de última hora, es algo muy pensado desde hace tiempo. Es en... (un hotel-spa, cerca de la provincia de Valencia) que ella desde que se inauguró siempre ha dicho que quería ir un fin de semana como mínimo. Aunque es caro ...